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Noviembre 2025 | 47 y sí puede asociarse a que las inteligencias múltiples están activas mientras hacemos alguna o varias tareas, por ejemplo, lavar la ropa, simultáneamente preparar un alimento y también escuchar algún audio”. A su juicio, tiene que ver no solo con la memoria, sino también con la atención: “Si aprendemos por observación directa, la tríada formada por atención, concentración y memoria está activa, y luego al almacenar deja solo aquello que más recordación generó en el momento exacto del aprendizaje”. Sin embargo, enfatiza en que, hoy por hoy, es fundamental tener una salud mental adecuada, “lo que nos permite estar alerta al conocimiento y así no olvidar acciones sencillas”. Y mientras algunos expertos sostienen que los vacíos mentales no control del estrés, la ansiedad, la depresión y las situaciones personales y sociales. ¿CUÁNDO PREOCUPARSE? Si la pregunta es en qué momento hay que alarmarse, la respuesta de la psicóloga es que los olvidos deben ser momentáneos, de orden sencillo, nada de información valiosa personal. “Si ocurre este último caso, hay que buscar ayuda médica. Por ejemplo, al no recordar lo que pasó ayer, su dirección, teniendo en cuenta la edad y las causas que generan la pérdida de memoria”. Aunque el efecto umbral no indica la presencia de una enfermedad, existen señales de problemas de memoria que se deben consultar, como dificultad para realizar actividades cotidianas o seguir instrucciones, olvidar eventos recientes y conversaciones, repetir preguntas, desorientarse en lugares conocidos, perder objetos o colocarlos en lugares inadecuados, problemas para encontrar palabras y cambios en el estado de ánimo o comportamiento. Igualmente, incapacidad para administrar las finanzas, no pagar facturas y, en general, aquellos cambios que interfieran con la vida diaria. Lo cierto es que, para cuidar la memoria, la gimnasia cerebral y los ejercicios cognitivos son lo más usado y de fácil acceso, como, por ejemplo, pasatiempos, sopas de letras, crucigramas, adivinanzas y lectura. Los juegos de mesa son de gran ayuda, junto a una sana alimentación, “nutrición emocional y de salud mental”. El abuso de sustancias y otros hábitos hace que el deterioro cognitivo sea evidente, corrobora Acosta. Otra medida es hacer el esfuerzo de prestar atención a las actividades y crear rutinas de comprobación, como revisar las llaves o las cosas antes de salir, para demostrar al cerebro que la puerta está cerrada, concluye la experta. tienen edad, la psicóloga afirma que sí cuenta el envejecimiento, así como la calidad de vida de cada quien, los hábitos saludables, la alimentación balanceada, el manejo y Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) ofrecen algunas recomendaciones para mantener y mejorar la salud cerebral, reducir el riesgo de deterioro cognitivo y prevenir la demencia. • Actividad física: la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja a los adultos de 18 a 64 años que dediquen al menos 150 minutos semanales a la práctica de actividad física aeróbica, de intensidad moderada, o 75 minutos de ejercicio aeróbico vigoroso. Y dos veces o más por semana, rutinas de fortalecimiento muscular. • Adoptar hábitos alimenticios saludables: una dieta equilibrada es decisiva para prevenir enfermedades no transmisibles (ENT), que aumentan el riesgo de demencia, conforme con los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por su sigla en inglés). • No fumar: el consumo de tabaco es un importante factor de riesgo de demencia y deterioro. • Control del peso: se sugieren intervenciones para el sobrepeso o la obesidad en la mediana edad, priorizando aquellas sobre el estilo de vida, que incluyan dieta y actividad física. Cuide su cerebro Coopidrogas

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