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Noviembre 2025 | 27 Coopidrogas En el día a día de una droguería, las decisiones que se toman —qué medicamentos comprar, cómo fijar precios, qué promociones ofrecer o cuáles son los productos de mayor rotación— marcan la diferencia entre un negocio que apenas sobrevive y uno que crece de manera sostenible. En este contexto, la inteligencia de negocios se convierte en una herramienta clave. ¿En qué consiste? Carlos Vicente Moreno, docente y experto en innovación y gestión del conocimiento, la define como tener una lupa para ver mejor lo que está pasando en el negocio: significa usar la información generada todos los días para descubrir patrones, comprender qué funciona y tomar buenas decisiones. “Con inteligencia de negocios o business intelligence (BI) se responden preguntas como ¿qué productos se venden más los fines de semana?, ¿qué cliente compra cada mes y qué lleva?, ¿cuántas veces me han pedido algo que no tenía?, ¿qué promociones generan más impacto?, ¿en dónde se está perdiendo dinero por exceso o falta de inventario? Y ¿para qué sirve todo esto en una droguería? El experto lo explica con ejemplos reales, de los que pasan frente al mostrador, no en laboratorios: 1. No se quede sin los productos más demandados. Basta con revisar las ventas de los últimos tres meses para identificar patrones: en invierno aumentan los jarabes para la tos, mientras que los domingos se venden más sales de rehidratación. ¿La clave? Hacer los pedidos a tiempo, evitar pérdidas en ventas y fortalecer la confianza de los clientes en el negocio. 2. Vender más sin gastar de más. Si un artículo no se mueve, arme combos, haga promociones o cámbielo de lugar para que se note. Y si ya sabe qué clientes compran vitaminas cada mes, ofrézcales un descuento por ser constantes o recuérdeles que es hora de la siguiente dosis. 3. Ahorrar tiempo y evitar errores. Muchas droguerías todavía anotan las ventas a mano, revisan libretas y comparan precios de memoria con lo que les ofrecieron la semana pasada. Pero ¿no sería mejor tener toda esa información en una sola hoja de cálculo? Con una herramienta sencilla se puede ver qué productos están por vencerse, cuáles se están agotando y cuánto se ha vendido en el día. Así de simple: dejar de adivinar y tomar decisiones con tranquilidad. LOS DATOS MARCAN LA DIFERENCIA En una droguería se generan datos todos los días: en qué horarios llegan más clientes, qué medicamentos se quedan guardados mucho tiempo o quiénes son los compradores habituales y qué suelen llevar. Con analítica de negocios, esta información no se queda solo en el registro de la caja o en un archivo contable, sino que se convierte en una guía para responder preguntas clave como las enunciadas anteriormente. Y aquí la inteligencia artificial (IA) es una gran aliada para gestionar los datos que se generan constantemente en estos establecimientos. La IA es, en pocas palabras, una máquina que realiza tareas que, normalmente, asociamos con la forma de pensar de una persona. Por ejemplo, reconocer una voz y dar una respuesta. Un caso muy conocido son los asistentes como Siri o Alexa: escuchan lo que uno dice, entienden la solicitud y responden. No tienen emociones ni conciencia, pero sí fueron diseñados para aprender y mejorar con el tiempo. Incluso, pueden ser de gran ayuda para negocios pequeños, como las droguerías de barrio, explica Moreno. Dentro de la IA, igualmente, se encuentra el machine learning, que en español significa “aprendizaje automático”. La idea es sencilla: estos sistemas no solo siguen órdenes fijas, sino que aprenden con la experiencia. Fotos e ilustraciones: ©2025 SHUTTERSTOCKPHOTOS Un ANÁLISIS simple de ventas le PERMITE saber qué PRODUCTO se mueve más, y cuál deja más GANANCIA.

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