revista-noviembre-2025

Noviembre 2025 | 13 Coopidrogas requiere soluciones compartidas. “Juntos podemos preservar la eficacia de los antimicrobianos y garantizar un mundo más saludable y sostenible para las generaciones futuras” es el mensaje. La realidad científica y técnica es clara: las infecciones farmacorresistentes están aumentando y podríamos estar ante una pandemia mundial, en su mayoría silenciosa, que reclama más acciones para su detención. Se trata de uno de los 10 problemas de salud pública más urgentes de nuestro tiempo, que cada año deja en el planeta más de cinco millones de muertes relacionadas con infecciones por microorganismos resistentes a los antimicrobianos, las cuales podrían incrementarse a 10 millones anualmente para el 2050. Dada su importancia fue tema clave en la reunión de alto nivel de las Naciones Unidas, en el 2024, en la que se delimitaron unos puntos principales para frenarla, como ampliar las medidas para reducir en un 10% las muertes asociadas con la RAM y fortalecer el Plan Nacional de Resistencia a los Antibióticos (PNRAM). ACCIONES CONJUNTAS El primer informe bienal cuatripartito “Implementación del plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos” resalta que, en los últimos seis años, 178 Estados miembros de las Naciones Unidas han proporcionado información sobre sus planes de acción nacionales multisectoriales sobre RAM, y avanzan, unos más que otros, en un mayor conocimiento de esta problemática en los trabajadores de la salud, apoyo a investigaciones vinculadas, Abecé de LA RAM La OMS/OPS define la resistencia a los antimicrobianos, o farmacorresistencia, como los cambios en la respuesta que tienen los microorganismos (bacterias, virus, hongos y parásitos) frente a los medicamentos antimicrobianos (antibióticos, antivíricos, antifúngicos, antipalúdicos), utilizados para prevenir y tratar infecciones en seres humanos, animales y plantas. Como resultado, la acción de estos se vuelve ineficaz y las infecciones se hacen más difíciles o imposibles de tratar, lo que acrecienta el riesgo de propagación de enfermedades, afecciones graves y muerte. Existen causas naturales para que esto suceda, derivadas de cambios genéticos, mutaciones y adquisición de genes de resistencia, pero lo que más impacta en las últimas décadas es el uso indebido, imprudente y hasta excesivo, en algunos casos, de los antimicrobianos, en especial de los antibióticos, por parte de pacientes, familias y comunidades. El uso de antimicrobianos como promotores del crecimiento en animales para alimentación humana (ej., ganado, industria avícola) y la mala disposición final de residuos de estos, que pueden terminar contaminando las aguas, se suman a la lista de factores causantes. Cada AÑO hay más de cinco MILLONES de muertes por infecciones por MICROORGANISMOS.

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