54 | Noviembre 2023 FAMILIA para entrar a la universidad e interactuar con otros. Pero ¿cómo saberlo? El narcisista suele identificarse por su arrogancia y prepotencia; se considera especial, único; exagera sus logros y talentos; requiere excesiva y constante admiración (aunque es un síntoma que denota baja autoestima y necesidad de aprobación por parte de los demás); quiere ser complacido en todo sin importar lo que los demás tengan que hacer, sus necesidades y sentimientos, puede ser envidioso cuando otro recibe un cumplido y cree que él lo merece más. “Igualmente, son niños que se enojan y ofenden si no los tratan de manera especial; desprecian a los demás, son violentos, implacables, no se adaptan a los cambios y tienen grandes dificultades para controlar sus emociones. Esperan ser amados, pero no disciplinados; recibir recompensas, pero nunca castigos, y que los demás estén a su servicio, pero jamás hacer algo por los otros”, comenta el experto. se vuelven narcisistas cuando sus padres les niegan calidez y afecto. Según la teoría, al ponerse en un pedestal obtiene la aprobación que sus padres nunca les dieron. Otra teoría culpa a los progenitores que se encuentran en el otro extremo del espectro: cuando sobrevaloran las habilidades de sus hijos, lo que los lleva a internalizar que son excepcionales”, dice el artículo. Lo cierto es que, entre las conclusiones del estudio, llevado a cabo con 565 niños de los Países Bajos, entre los 7 y los 12 años, está que los narcisistas son infantes más agresivos y propensos a la adicción cuando son criticados o rechazados. En ese sentido, “sus padres deberían generar espacios con más personas para que comprendan que la vida es frustración, dolor, alegría y criarlos desde el amor, la autoestima y el sentimiento de ser felices con lo que son sin hacerles creer que son perfectos ni que tienen más derechos que los demás”, recomienda Gómez. En ese caso, se debe echar mano de habilidades como la inteligencia emocional y la empatía. ¿SE PUEDE CAMBIAR? Es posible. El primer paso es ayudar a los niños a identificar sus emociones; analizar y reflexionar acerca de sus comportamientos. Se requiere no pasar por alto situaciones como, por ejemplo, cuando se enfurecen en público, pero sin avergonzarlos delante de otros. Conviene preguntarles qué les sucede y cómo creen que se sienten los demás con su actitud. LOS PORQUÉS De acuerdo con el artículo Cómo no Criar a un Narcisista, publicado en la revista Time, una investigación llevada a cabo en los Países Bajos encontró que sobrevalorar la genialidad de un hijo es criar “pequeños narcisistas desagradables. Retener el afecto, por otro lado, reduce la autoestima del niño, pero no afecta las tendencias narcisistas”. “Eddie Brummelman, investigador posdoctoral de la Universidad de Ámsterdam, quería probar dos teorías contrapuestas sobre el origen del narcisismo. Una escuela de pensamiento sostiene que los niños Lo ideal es que los niños socialicen con otros para que comprendan que en la vida hay alegrías, pero también frustración y dolor, y que deben aprender a manejarlos. La PREPOTENCIA y arrogancia del NARCISISTA le hacen considerarse único y ESPECIAL.
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