52 | Noviembre 2023 FAMILIA Fotos e ilustraciones: ©2023 SHUTTERSTOCKPHOTOS ‘Pequeños narcisistas’ Los padres son los llamados a educar a sus hijos, más desde el amor y menos desde la alabanza o la satisfacción de sus caprichos. De lo contrario, estos creerán que son el centro del mundo, que sus necesidades son lo más importante y engrosarán las filas de los narcisistas. Narciso era hijo del dios del río Cefiso y la ninfa Liríope, en la mitología griega. Su apariencia era perfecta y su belleza encantaba a todos. La predicción del vidente Tiresias decía que el joven viviría hasta una edad avanzada, siempre y cuando no se viera a sí mismo. Su madre, entonces, decidió quitar todos los espejos, pero él sabía la atracción que provocaba en los demás y amaba sentirse admirado. La ninfa Eco se enamoró de él y al sentirse rechazada pidió venganza a la diosa Némesis: que le hiciera sentir el dolor del amor no correspondido. Así, un día Narciso fue al río Estigia para refrescarse y descubrió su reflejo, del demia cada día son más, pues durante este periodo dejaron de tener contacto social. “Por lo general, son hijos de padres con altos niveles de exigencia, que los inscriben en cuanto curso encuentran (deportes, ballet, pintura, etc.), porque quieren inculcarles la idea de que son los mejores y nadie les puede ganar. Estos progenitores con frecuencia descienden de padres restrictivos”, comenta. El resultado, a juicio del especialista, es que se formarán como individuos con baja tolerancia a la frustración, y el día que cometen un error o hacen algo mal en sus actividades académicas o deportivas, presentan cuadros de depresión relacionados con su comportamiento. que no podía apartarse; sintió el deseo de darse un beso, cayó al agua y murió ahogado. Del mito de Narciso surgió el término “narcisista” en la psicología y la psiquiatría, para definir un trastorno marcado por la admiración exagerada por sí mismo, la necesidad de atención y el trato impersonal y hostil. Es así como menores criados de manera complaciente, como si fueran el centro del mundo, crecen pensando que sus necesidades son más importantes que las del resto, sin límites ni empatía, y se vuelven narcisistas. Según el psicólogo clínico y educativo Camilo Gómez, se trata de niños que están todo el tiempo enfocados en sí mismos, y producto de la pan-
RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==