62 | Mayo 2025 Doris Salcedo los subvierte y los recontextualiza, creando un lenguaje visual que es a la vez familiar y extraño, este es su mérito. Por ello, se trata de obras de arte que manifiestan una ‘subversión de la identidad’”, complementa Llanos Gómez. Adicionalmente, un artículo publicado en el sitio web Wayback Machine manifiesta que la artista trabaja con rigor y elude expresamente el artificio cuando quiere dar voz a la gente que vive en la periferia social. Sus obras parten de la experiencia vital de esas personas que no cuentan para los historiadores y, como ella misma ha afirmado, su dolor es la materia prima con la que elabora sus esculturas. DEFINICIÓN DE SU OBRA El trabajo de Doris Salcedo es un ejemplo único del levantamiento de la identidad en el siglo XXI dentro del arte contemporáneo, mediante una variedad de medios y técnicas, que cuestiona las nociones tradicionales de identidad, género y cultura. Ella crea un universo visual provocador y reflexivo, que navega por su mente, en el que los objetos, la construcción de contornos compositivos en el arte y los seres humanos, cumplen un papel fundamental para entregar en metáforas a través de las formas y diseños. En la obra de Doris Salcedo se lee una variedad de inventivas, incluyendo la escultura y la instalación. El uso de la representación y los objetos como muebles, madera, el textil y materiales duros llama la atención, ya que utiliza procesos para crear imágenes que son, a la vez, evidencias concretas, reales y tangibles. Es así como ella se inscribe en una larga tradición de artistas que han cuestionado las nociones cotidianas de identidad y cultura. Su enfoque en la subversión de la identidad es lo que la distingue de otros. Usa a menudo muebles en sus esculturas, eliminando su naturaleza familiar y dándoles un aire de malestar y horror”, añade el experto. La artista regresó a Colombia entre 1987 y 1988, allí dirigió la Escuela de Artes Plásticas del Instituto de Bellas Artes de Cali. Luego, obtuvo una beca de las fundaciones Guggenheim y Penny McCall, con la que aumentó su popularidad; también fue distinguida por la Galería Camargo Vilaça, en São Paulo (Brasil). Invita a repasar acerca de la relación del hombre con el mundo que lo rodea. SOBRE LA ARTISTA Doris Salcedo nació en Bogotá en 1958, estudió Bellas Artes en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, de la misma ciudad, y amplió después su formación con un posgrado en la Universidad de Nueva York. En 1985 firmó la obra que la convirtió en la artista colombiana más afamada, consistente en 280 sillas colgadas en la fachada del Palacio de Justicia de Bogotá, símbolo de la “toma” ocurrida allí por el M-19, en la que hubo más de 100 muertos entre magistrados, funcionarios, visitantes y guerrilleros. A partir de entonces, Salcedo dejó de ser una artista convencional porque “aquella obra abrió la puerta a otros elementos, como el tiempo, el espacio público y la memoria. Su trabajo responde en cierta manera a la situación política en Colombia. La ARTISTA emplea en sus obras muebles, MADERA, textiles y materiales duros, que son evidencias TANGIBLES. Foto: CORTESÍA GLENSTONE MUSEUM / RON AMSTUTZ ©Doris Salcedo. Desde la izquierda: Tabula Rasa II (2018), Tabula Rasa IV (2018) y Tabula Rasa I (2018). CULTURA
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