52 | Mayo 2025 FAMILIA Fotos: ©2025 SHUTTERSTOCKPHOTOS Errores en la crianza En la educación de los hijos no son pocos los padres que pecan o por exceso o por defecto. Y si bien es cierto que la mayoría actúan con buena intención, pueden cometer errores que terminan por lesionar su relación con ellos al lastimarlos o sobreprotegerlos. Lo dijo el filósofo Aristóteles: “La virtud es una disposición voluntaria adquirida que consiste en un término medio entre dos extremos malos, el uno por exceso y el otro por defecto”. Probablemente esta frase podría aplicarse a la crianza de los hijos cuando se trata de encontrar un equilibrio y no pecar por caer en un extremo o en otro y convertirse en lo que se conoce como un “padre tóxico”. Y esto no necesariamente significa que un progenitor sea una mala persona, es solo que tiene comportamientos que no son sanos para los hijos. Ejemplos hay para citar: las madres sobreprotectoras y necesitadas de afecto que buscan separarlos de sus parejas para no quedarse solas; los padres autoritarios que lo único que saben hacer es llenarlos de exigencias y castigos; aquellos permisivos que les dejan hacer todo lo que quieran, aunque signifique pasar por encima de los demás; o los que actúan con indiferencia. Pese a que es verdad que los hijos no vienen con manual de instrucciones, un buen padre siempre quiere para ellos una crianza asertiva, pero no siempre sucede. El psicólogo mexicano Joseluis Canales, autor de varios libros sobre el tema, entre ellos Padres tóxicos: legado disfuncional de una infancia, afirma que es importante entender que ellos se equivocan, y eso no los vuelve tóxicos. Y resalta que sus principales funciones son darles amor a los hijos y formarlos para la vida, pero cuando fallan en alguna de ellas vienen los daños. Por ejemplo, como dato curioso se ha encontrado que los padres de la generación de los baby boomers (nacidos entre 1945 y 1964) y de la generación X
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