62 | Marzo 2026 PERSONAJE con una maestría en Ciencias, explica que, en el mundo de la biología, el uso de herramientas era considerado una de las características que separaban al ser humano de los animales. Sin embargo, este concepto fue desmentido por Goodall, quien demostró la existencia de procesos cognitivos en los animales que hasta entonces no habían sido identificados, rompiendo así el prejuicio de que ellos eran muy distintos u opuestos a nosotros. Según el Instituto Jane Goodall, “su investigación y trabajo de campo transformó nuestra comprensión de los chimpancés y redefinió la relación entre humanos y animales”. Apenas empezaba su trabajo con estos primates cuando llegó a su vida Hugo van Lawick, fotógrafo y cineasta de National Geographic con quien se casó en 1964 y tuvo a su único hijo, Hugo Eric Louis van Lawick. No obstante, se divorciaron en 1974, pues sus carreras habían tomado rumbos diferentes. Cuando Jane comenzó sus investigaciones, carecía de formación científica, entonces, por consejo de una amiga aceptó la invitación a estudiar un doctorado, en 1965, que la UniversiDerek Bryceson, quien murió luego de cinco años de matrimonio, dejando viuda a Jane a sus 46 años. Él ayudó a fundar lo que ahora es el Parque Nacional Gombe Stream en Tanzania. En los años ochenta, cuando se dio cuenta de que la investigación ya no era suficiente, sino que había mucho por hacer para la conservación de los primates ante la deforestación y la disminución de su población, Jane decidió viajar por el mundo para protegerlos. Fue así como lideró conferencias a nivel internacional, influyó en los Institutos Nacionales de Salud para que pusieran fin al uso de chimpancés en la investigación médica y para que suprimieran el comercio de carne silvestre africana. Además, realizó diferentes documentales concientizando sobre la importancia y el respeto que se debía tener por los animales y descubrió algo básico y simple, pero muy cierto: “Debemos ser amables con los animales porque eso nos convierte a todos en mejores seres humanos”, aseguró. En 1991, fundó Roots & Shoots, un programa que trabaja con jóvenes en 100 países para fomentar la generación informada de líderes en conservación, y en 1992 convenció a Conoco Oil, una marca de petróleo estadounidense, para que construyera el Centro de Rehabilitación de Chimpancés de Tchimpounga, en la República del Congo, como santuario para chimpancés huérfanos. Además de los hallazgos en sus investigaciones, Jane dio grandes aportes a las profesiones relacionadas con el estudio animal, uno de ellos, la inclusión de las mujeres en la observación de primates, tanto así que de no haber ninguna, en el mundo hoy existen más mujeres que hombres en esta profesión. Pero uno de los más representativos fue ir más allá de la observación y adentrarse en el ambiente del objeto de estudio. Lograr una cercanía que sobrepasaba los límites de la dad de Cambridge le ofrecía en comportamiento animal (siendo la octava persona en la historia de la universidad en acceder a un programa de doctorado sin título) “porque eso la ayudaría a defenderse de las críticas de sus compañeros, quienes, al principio de su investigación, se burlaban de ella por no hacer ciencia correctamente”, según National Geographic. Al iniciar su observación no llamó a los individuos con números, como se debía hacer en el proceso de investigación, sino que les puso nombres, y con una convivencia cercana, le mostró al mundo que una gran parte del comportamiento social y emocional en chimpancés era compartida con los humanos. Al año de su divorcio se casó con el director de parques de Tanzania, GOODALL participó en varias conferencias y DOCUMENTALES para promover el respeto por estos ANIMALES.
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