48 | Marzo 2026 FAMILIA La infancia no es como antes Por mucho tiempo fueron criados como apéndices de sus padres, obedeciendo sin derecho a hablar ni a oponerse. Hoy las cosas han cambiado y los niños se han convertido en el centro de la familia. Las diferencias entre generaciones son evidentes. La palabra adecuada para denominar la crianza de años atrás es adultocéntrica. Así fue la niñez de la mayoría de las personas mayores: ligada a sus padres, asintiendo a todo en silencio, sin que se tuvieran en cuenta sus necesidades, deseos ni opiniones. Un discurso caracterizado por plantear una relación social desigual de dominación y poder entre el niño y el adulto. De hecho, muchos de los papás se preguntan si son más afortunados los hijos que ahora tienen todo fácil y rápido, sin hacer grandes esfuerzos. La respuesta no es clara, pero lo que sí es cierto es que las condiciones de crianza han sido bien distintas. Las generaciones anteriores crecieron practicando la paciencia, la aceptación y valorando todo aquello que lograron por su propio esfuerzo. Eran épocas en las que se veía televisión solo después de hacer las tareas y, usualmente, durante los fines de semana; se disfrutaba de salir a la calle a jugar y de actividades al aire libre, y prevalecía una vida más sociable y familiar. A diferencia de hoy que, con el auge de las redes sociales, existe la posibilidad de encontrar cualquier información sin siquiera salir de casa, ya sea con internet o con la inteligencia artificial (IA). La psicóloga clínica Paulina Sarmiento, magíster en Salud Mental Infantil, dice que “la vida de barrio permitía crecer de manera más libre y autónoma. La confianza en su entorno también hacía sentir que el mundo era más seguro”. A su juicio, en estos tiempos las personas se encuentran en crisis y hay una sensación de vulnerabilidad permanente. Es suficiente con mirar los noticieros, en los
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