Marzo 2026 | 17 Coopidrogas Chiquinquirá (Boyacá), Zipaquirá (Cundinamarca) e Ipiales (Nariño), debido a su alto componente religioso. No obstante, el gremio advierte que la festividad ha experimentado una evolución significativa. “Más allá de la dimensión religiosa, hoy es una época también para el descanso y para conocer la riqueza natural, histórica y de aventura del país”, explica Paula Cortés Calle, presidenta de Anato. Este carácter dinámico de la Semana Mayor y su sincretismo religioso (mezcla de sistemas de creencias religiosas), encuentra respaldo, incluso, en la visión de la Iglesia católica. Con su enseñanza y documentación oficial, la Iglesia reconoce que la vivencia de la fe no está desligada de las culturas diversas. El Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, documento de la Santa Sede, señala que las expresiones locales de religiosidad enriquecen con gran fidelidad la celebración de los misterios cristianos, siempre que estén en armonía con el sentido universal de la fe. Esto se encuentra alineado con las indicaciones del Consejo Pontificio para la Cultura, del Vaticano, hoy denominado Dicasterio para la Cultura y la Educación. Estas manifestaciones confirman que la Semana Santa en Latinoamérica es mucho más que una celebración religiosa: es un fenómeno cultural que une a pueblos diversos mediante símbolos compartidos, reinterpretados desde historias locales. Entre procesiones, representaciones, sabores y silencios, la región reafirma una tradición que, año tras año, conecta la fe con la identidad y el sentido de pertenencia colectivo. Delicias gastronómicas en esta temporada Casa de América, consorcio público integrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, la Comunidad de Madrid y el Ayun- tamiento de Madrid, presenta en su página web un recorrido por la gastronomía latinoamericana durante la Semana Santa: • Argentina y Uruguay: las empanadas son uno de los platos más populares y, en Semana Santa, se hacen rellenas de atún. Son las empanadas de vigilia. También son típicos los guisos de bacalao y cazón, acompañados de verdura o legumbre. En cuanto a los postres, los huevos o conejos de chocolate son los característicos. • Ecuador: es habitual cocinar la fanesca, plato compuesto de pescado, casi siempre, bacalao, y calabacín, habas, maíz, arroz, cebolla, ajo, comino, leche y queso. Como postre se sirven las empanadas de viento, la torta negra y el pan bendito. • México: es típico preparar los romeritos, una planta que se cocina con una salsa compuesta de chile, pan, chocolate y especias. La capirotada, como postre, está compuesta de bollo y fécula de maíz con sabor a vainilla y canela, acompañada de nueces, coco, almendras y fruta cristalizada. • Colombia: la comida típica se basa en varios tipos de pescado seco, ahumado o frito (mojarra, bocachico, cachama o bagre) acompañado de arroz de coco y ensalada. Un postre sobresaliente es el mongo mongo, un dulce hecho con piña, mango, mamey, batata y plátano en almíbar. La FANESCA es un plato ECUATORIANO a base de pescado, maíz, habas y QUESO.
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