Coopidrogas marzo 2025

Marzo 2025 | 31 Coopidrogas Los farmaceutas son una de las primeras fuentes de orientación en salud para la población. Su función va más allá de dispensar medicamentos, son consejeros y educadores acerca del uso correcto de los medicamentos, y, muchas veces, un puente entre el paciente y el sistema de salud. No obstante, este rol también los pone frente a dilemas éticos que pueden ser complejos y desafiantes. Cuando hay un conflicto entre proporcionar información completa y cumplir con normativas o decisiones ajenas, estos profesionales se encuentran “entre la espada y la pared”. Y es que la farmacia es una de las profesiones de salud con mayor tradición en la historia, y el papel del farmaceuta ha evolucionado significativamente para adaptarse a las demandas de la comunidad. A pesar de estos cambios, los principios éticos que rigen esta profesión han permanecido constantes, estableciendo un marco de valores y responsabilidades que orientan sus acciones. Estos principios éticos no solo delinean las bases morales de la profesión, sino que también sirven como guías para abordar los retos que surgen en la relación con pacientes, otros profesionales de la salud y la sociedad. La ética profesional en farmacia cobra vida cuando se cumplen las responsabilidades de la labor con acciones correctas y en beneficio de quienes confían en su conocimiento. “Esta cercanía a la comunidad pone al droguista en una situación delicada cuando debe equilibrar la obligación de proporcionar información precisa con las restricciones impuestas por normativas o por la relación con otros profesionales de la salud”, afirma María Fernanda Ortiz, especialista en Bioética de la Universidad El Bosque. LA RESPONSABILIDAD QUE RECAE EN ELLOS El farmacéutico no solo entrega medicamentos, sino que también ofrece recomendaciones sobre dosificaciones, interacciones y efectos secundarios. Esta posición privilegiada lo convierte en un profesional clave para la promoción del uso racional de fármacos, rol reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, muchos acuden a ellos como una fuente cercana de información médica, especialmente en lugares donde el acceso a los servicios de salud es limitado. Así, hay quienes confían su salud primero a aquella persona que lo recibe en la droguería, le pide consejos y hasta diagnósticos, una práctica que se lleva a cabo desde hace décadas y que hoy se sigue viendo. Por eso, esta relación estrecha con quienes los visitan genera dilemas que muchas veces para ellos son difíciles de manejar, pues la confianza y la cercanía de sus clientes también es un factor trascendental. “Los dilemas éticos en la farmacia no tienen soluciones fáciles. Sin embargo, la prioridad debe ser siempre el bienestar del paciente. Este principio, conocido como beneficencia, implica actuar en Fotos: ©2025 SHUTTERSTOCKPHOTOS ¿Cómo toman decisiones los farmaceutas cuando enfrentan conflictos entre cumplir las reglas, proteger la confidencialidad o garantizar el bienestar de un paciente? Los dilemas éticos son parte de su día a día y pueden marcar una gran diferencia en quienes confían en su orientación. Es vital brindar INFORMACIÓN sobre dosificaciones e interacciones de MEDICAMENTOS.

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