Marzo 2025 | 17 Coopidrogas también las mujeres y los niños siguen en una curva ascendente de impacto. Por ello, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, ha señalado que es urgente prevenir y controlar la obesidad desde las primeras etapas de la vida y hasta la edad adulta, mediante la alimentación, la actividad física y la atención necesarias, y otras políticas basadas en la evidencia. Eso es lo que hacen en países como Japón, en donde a los niños se les hace un seguimiento continuo de su peso y su estado de salud, y hay una constante comunicación personal de salud-padres de familia-docentes con el objetivo de atender cualquier cambio que se salga de los parámetros establecidos. En ese país, además, son delgados por constitución genética, a lo que suman unas dietas sanas con porciones más pequeñas y fáciles de digerir, ricas en pescados, mariscos, algas, vegetales, frutas y té verde, entre otros productos; cocinan al vapor o al horno y no frituras, y tienen un principio conocido como hara hachi bu, según el cual ricana de Psicología explica que “lo que hacemos y no hacemos a menudo se deriva de cómo pensamos y nos sentimos. Por ejemplo, la tristeza, la ansiedad o el estrés suelen llevar a las personas a comer más de lo usual”. Pero también, la obesidad con frecuencia se acompaña de depresión, lo que hace que las consecuencias de ambas se acrecienten a largo plazo. De ahí lo fundamental que es buscar ayuda profesional y formar parte de un programa integral, que permita tratar todos los aspectos que llevaron al exceso de peso, y aprender hábitos nuevos que se puedan aplicar de forma paulatina o superar situaciones que derivaron en ansiedad por la comida, de tal modo que sean perdurables en el tiempo y no haya recaídas. deben comer solo hasta un 80% de saciedad, por lo que nunca esperan a sentir pesadez o el estómago muy lleno. Como resultado, manejan bajos índices de sobrepeso y tienen mayor longevidad. Esto permite entender que son múltiples los factores que inciden en la presencia de sobrepeso y obesidad y, de igual forma, hay que darle una mirada integral y multidisciplinar a esta problemática, ya que en su estudio y manejo intervienen, en diversos programas, ciencias sociales como la sociología de la salud, la sociología del consumo, la antropología cultural y social, y la psicología. En el caso de la salud mental, la relación es directa y de doble vía. La Asociación AmeLimitar el CONSUMO de grasas y azúcares, y aumentar el de FRUTAS y verduras permite controlar los índices de OBESIDAD.
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