Marzo 2025 | 15 Coopidrogas Es hora de ACTUAR Para la OPS, el sobrepeso y la obesidad pueden ser prevenidos de forma individual con estrategias específicas que generen conciencia sobre ello y eduquen acerca de la importancia de tomar decisiones saludables como no usar salero en la mesa, limitar el consumo de grasas y azúcares, y aumentar el de frutas, verduras, cereales integrales y frutos secos, y realizar actividad física regularmente. “Nutrir la vida” es lo que propone el Unicef con su aliado Novo Nordisk, en una campaña que brinda herramientas a progenitores y cuidadores para que la alimentación sana y la actividad física sean espacios de alegría, diversión y unión familiar. Recomiendan, por ejemplo, que junto a la proteína se incluyan siempre verduras de diferentes colores en las comidas principales, y se introduzcan en las preparaciones del hogar productos frescos, variados y locales; que se consuma solo un carbohidrato por comida y se eviten las golosinas y fritos, y que nunca falte una buena hidratación, dado que beber agua es indispensable para que los nutrientes se distribuyan correctamente en el cuerpo. En la cartilla Cómo adherirme a la vida con adherencia, se enfatiza en que la actividad física y comer menos y más saludablemente ayudan a alcanzar o mantener el peso ideal. En ese sentido, el ejercicio aeróbico, como caminar, correr o andar en bicicleta, hace que el corazón trabaje más y los músculos quemen energía. Pero, si tiene problemas en las rodillas o caderas, nadar es una muy buena opción. Finalmente, no hay que olvidar que la obesidad tiene un componente emocional que interviene, incluso, a la hora de elegir alimentos que aporten bienestar, pero, igualmente, puede ser el desencadenante de desequilibrios con las comidas. Así que cuando hay dudas, o no logra controlar lo que come, también puede pedir ayuda en salud mental. Cuando la grasa se concentra en el abdomen (visceral), la situación se complica más, ya que se incrementa el riesgo de oxidación y daño temprano en las arterias. Por eso, está demostrado que la obesidad acorta la vida en pacientes diabéticos, y más si son mujeres, sostienen los cardiólogos Enrique Melgarejo y Juan Mauricio Cárdenas, y la enfermera Andrea Buitrago, en la cartilla Cómo adherirme a la vida con adherencia, de la SCC en asocio con la Fundación Colombiana del Corazón. En esta misma línea, un informe del Unicef resalta que tanto el sobrepeso como la obesidad no solo se miden en kilos, sino en los años de vida que pierde una persona por su causa, en el aumento de costos para los sistemas de salud y para el propio bolsillo de las familias, entre otras cosas, por mayores incapacidades médicas y hospitalizaciones, más visitas al médico e impactos directos en la calidad de vida de las personas, con mayor razón en la niñez y la adolescencia, hasta afectar ostensiblemente la parte emocional y la autoestima, más si son víctimas de estigmatización. CIFRAS PREOCUPANTES Datos del Atlas mundial de la obesidad 2024 permiten entender un poco más la dimensión de esta realidad: 42 millones de muertes en el mundo son causadas cada año por enfermedades no transmisibles (ENT) y dos tercios de ellas se relacionan solo con cuatro afecciones: cánceres (neoplasias), patología coronaria, accidente cerebrovascular y diabetes. Cada una de estas se asocia con el sobrepeso y la obesidad, y se acelera por ellos. Hay más cifras para analizar. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 1 de cada 8 personas son obesas, y que ya se sobrepasó la barrera de 1.000 millones de personas adultas y 160 millones de niños y adolescentes con solo obesidad en el planeta, con el agravante de que los casos se duplican en adultos y se cuatriplican en adolescentes, como ha sido la constante desde 1990. En Colombia, casi el 25% de la población infantil presenta exceso de peso, y el 17,7% de los adolescentes tienen riesgo de obesidad, según la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional (Ensin 2015).
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