64| Marzo de 2014 Que depende, casi en su totalidad, el rendimiendo de la Selección del momento de los jugadores es una realidad insoslayable. Pensar en labor de equipo desde el entrenamiento es imposible. Los jugadores están en sus clubes y solo pasan por las manos del técnico nacional unos días antes de cada partido. Por lo tanto, es como lleguen y nada más. Los postulados anteriores son tan claros y la dependencia de las individualidades tan contundente que si el Mundial fuera hoy no tendríamos cómo hacer algo decente. Falcao, Zapata y Zúñiga, lesionados. Sánchez, Macnelly y Valencia, jugando a ratos. Valdés, sin pretemporada. Quintero, ni de suplente en el Porto. Armero cambió de equipo y apenas se acomoda a Inglaterra. Teófilo no hace goles en River y hasta distanciado está de su técnico. Afortunadamente, el Mundial será en junio y no ahora, porque, además, los goleadores Bacca, Muriel y Jackson no están, como el año pasado, metiendo todo lo que tienen al frente. La incertidumbre se agranda cuando no hay un mensaje de tranquilidad desde los procederes del cuerpo técnico. Para montar el único juego amistoso en la fecha FIFA de marzo se dudó tanto que perdimos más de 10 rivales de categoría y solo se pudo, al final, chocar ante los tunecinos gracias a la presión de algunos medios, a que Honduras canceló el partido que tenía con ellos y a que Colombia terminó pagándole todos los gastos al equipo africano para que se desplazara a Barcelona. La eliminatoria terminó hace rato y salió muy bien. El hoy es otra historia. Parece como si todavía estuviéramos durmiendo la siesta de la clasificación, cosa que los rivales hace rato dejaron de hacer. El Mundial es muy distinto a las clasificatorias. No hay mucho margen para el error y estamos en un grupo tan parejo (con Japón, Costa de Marfil y Grecia) que es igual de fácil quedar primero como cuarto o eliminados. ¡Hay que despertar ya! Las posibilidades de que Falcao juegue son muy pocas. Lo demás hasta podría superarse, pero igual hay que buscar una estrategia desde la experiencia y el conocimiento táctico para que se opere más como equipo, tomando precauciones para evitar decepciones. Entrenar no se puede, pero montar un plan de juego inteligente, entendiendo que todo no se puede dejar a merced de unas individualidades que no sabemos cómo van a llegar, es un imperativo. ¡A trabajar se dijo! Afortunadamente el Mundial es en junio Por Carlos Antonio Vélez Deportes La eliminatoria terminó hace rato y salió muy bien. El hoy es otra historia... El Mundial es muy distinto a las clasificaciones. ¡Hay que despertar ya!
RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==