Copidrogas Marzo 2014

40| Marzo de 2014 Columnista Invitado Con motivo de la reunión anual de exalumnos, Bill Gates, fundador del emporio empresarial Microsoft Inc., y declarado el hombre más rico del mundo, según la revista ‘Forbes’, visitó las instalaciones de su antigua institución educativa Lakeside School, en Seattle, Washington (Estados Unidos). En el marco del evento, pronunció el discurso que tituló “Las 11 reglas de la vida que tus hijos no aprenderán en el colegio”, cuyo contenido ha sido uno de los más seguidos y divulgado en las redes sociales en los últimos tiempos e inspirador de posteriores encuentros sociales de la comunidad educativa mundial. Se trata de una reflexión sobre lo que la escuela no enseña, pero que todos debemos saber desde pequeños. Por ser un texto destacado históricamente y de gran valor intelectual, la revista COPIDROGAS reproduce enseguida el contenido del discurso: Regla uno: la vida no es justa, acostúmbrate a ello. Regla dos: al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo. Regla tres: no ganarás 5.000 dólares mensuales justo después de haber salido de la escuela, y no serás el vicepresidente de una empresa, con coche gratis, hasta que hayas terminado el instituto (los estudios tecnológicos o universitarios), estudiado y trabajado mucho. Regla cuatro: si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida. Regla cinco: dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad. Regla seis: si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos. Regla siete: antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como lo son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, lavar tu ropa sucia y escucharte hablar acerca de lo ‘súper’ que eres y lo pesados que son ellos. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes, contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, comenzando por tu habitación, escritorio, armario y clóset. Regla ocho: en la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesitas para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real. Regla nueve: la vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre. Regla diez: la televisión no es la vida real. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar. Regla once: sé amable con los nerds (los más aplicados de tu clase). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos. Por Bill Gates Fundador y presidente de Microsoft Inc. Las 11 reglas de la vida que tus hijos no aprenderán en el colegio

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