32 | Junio 2025 ABECÉ DE LA FARMACIA sos para las personas hospitalizadas con neumonía), indica Katherine Martínez López, médica especializada en epidemiología. También se utilizan como parte de protocolos en neoplasias hematológicas como leucemias agudas y mieloma múltiple, en casos seleccionados de shock séptico refractario y en tratamientos adyuvantes para edema cerebral asociado a metástasis. Organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) los incluyen en la lista de medicamentos esenciales. De acuerdo con su uso, los corticoides se dividen en dos grupos principales: 4 Glucocorticoides, como la prednisona o la dexametasona, empleadas para reducir la inflamación y tratar enfermedades autoinmunes. 4 Mineralocorticoides, como la fludrocortisona, que ayudan a regular el equilibrio de agua y sales en el cuerpo. Fotos e ilustraciones: ©2025 SHUTTERSTOCKPHOTOS Así funcionan los corticoides Estos medicamentos poseen potentes acciones antiinflamatorias e inmunosupresoras, lo que los convierte en una herramienta clave en el tratamiento de diversas enfermedades. Sin embargo, también pueden generar efectos secundarios, por lo que es fundamental conocer su relevancia médica y en qué condiciones se utilizan. Las personas que padecen enfermedades inflamatorias, respiratorias o autoinmunes suelen experimentar un alivio notable cuando reciben tratamiento con corticoides. Estos medicamentos, altamente versátiles, ofrecen beneficios terapéuticos significativos; no obstante, como ocurre con toda herramienta poderosa, su uso inadecuado puede acarrear efectos adversos. ¿Qué son estos medicamentos y por qué son importantes? Según el médico Rudolph Martínez de Hoyo, quien cuenta con amplia experiencia en la industria farmacéutica, los corticoides (también llamados corticosteroides) son fármacos que imitan unas hormonas naturales que produce nuestro organismo en las glándulas suprarrenales (ubicadas sobre los riñones). Su relevancia radica en su potente acción antiinflamatoria, inmunosupresora, antialérgica y antineoplásica —sustancia o tratamiento que actúa contra las neoplasias o tumores—. Esto los convierte en fármacos esenciales para el manejo de una amplia gama de condiciones de salud, y además tienen una gran variedad de indicaciones clínicas, entre ellas: • Afecciones inflamatorias crónicas —asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), artritis reumatoide, síndrome inflamatorio intestinal—. • Condiciones autoinmunes (lupus eritematoso sis- témico, vasculitis, miastenia gravis). • Tratamiento de alergias graves (anafilaxia, angioedema). • Prevención y tratamiento del rechazo en trasplantes. • Coadyuvante en quimioterapia (náuseas, edema cerebral por metástasis). • Insuficiencia suprarrenal (como terapia de reemplazo hormonal). Los corticoides siguen ampliando sus usos. Durante la pandemia del COVID-19, la dexametasona se convirtió en el primer fármaco con evidencia científica sólida para reducir la mortalidad en pacientes hospitalizados con necesidad de oxígeno o ventilación mecánica, según el estudio “Recovery” (ensayo clínico internacional que identifica tratamientos que pueden ser beneficio-
RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==