20 | Junio 2025 ACTUALIDAD Microplásticos EN EL MUNDO Perjuicios para la humanidad y el medio ambiente Estas partículas están por todas partes, incluso en el organismo humano. Aunque con una reacción tardía, ya se han prendido las alarmas, se revisan juiciosamente las investigaciones y se buscan soluciones a este problema. Mezclar el café con un palito de plástico y desecharlo puede parecer un acto inofensivo; no obstante, si millones de personas realizan esta práctica y, además, los microplásticos que se desprenden de este elemento terminan en el estómago, los pulmones y hasta en la sangre de los consumidores, dicha acción ya no es tan inocente. Esta reflexión, tal vez, permita que en una situación similar se opte por una cuchara reutilizable para que la leche se mezcle bien con el azúcar, de lo contrario el mundo tendrá que vivir con la presencia de un elemento creado por el hombre dentro de su cuerpo. Los microplásticos son partículas de plástico cuyo tamaño va desde un micrómetro de diámetro, equivalente a una centésima parte del grosor de un cabello humano, hasta cinco milímetros. Estas partículas, en muchas ocasiones, no están compuestas solo de plástico, sino de aditivos para darles color, consistencia o durabilidad, que pueden llegar a ser tóxicos para los organismos en general. Estos, además de generarse por la fragmentación de cualquier el punto es que no hemos gestionado los residuos de manera inteligente, lo que ha permitido que se afecte el medio ambiente y la salud humana”. Ya hay evidencia científica, a nivel internacional, que confirma la aparición de microplásticos en el cerebro, los tejidos, la leche materna, los pulmones y en otros órganos del ser humano. Según Jonathan Sánchez, gerente de la NPAP, “en Colombia se han desarrollado estudios que demuestran la presencia de partículas en la orina de mujeres gestantes y, en algunos casos, en la placenta”. ¿CÓMO TERMINAN EN NUESTRO CUERPO? Una de las fuentes principales de estos residuos son las llantas, pues al ser usadas, la fricción las desgasta y este material finalmente queda elemento plástico, también vienen de microesferas presentes en productos de belleza o cremas dentales, o se generan a partir de la fragmentación de plásticos más grandes, como botellas o neumáticos. Se podría decir que el antagonista en esta historia es el plástico en sí, pero, para Mario Muñoz, especialista técnico de la Plataforma Nacional de Acción sobre los Plásticos (NPAP, por su sigla en inglés), el peligro no es el plástico en sí, sino su fabricación desmedida, el uso poco consciente y la falta de una gestión adecuada al final de su vida útil. “Este material ha traído tantos beneficios al ser humano que se ha disparado su consumo, Fotos e ilustraciones: ©2025 SHUTTERSTOCKPHOTOS
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