Junio 2024 | 25 Coopidrogas La Organización de las Naciones Unidas (ONU) define la empatía como “la capacidad de comprender y compartir los sentimientos de los demás que nos permite ver las cosas desde la perspectiva del otro en vez de la nuestra. Es una habilidad crucial que posibilita las relaciones sociales y profesionales, desarrolla la conciencia de uno mismo y contribuye a un mundo equitativo y pacífico. La empatía es necesaria para expresar la compasión (la motivación para actuar ante el sufrimiento de otras personas)”. Palabras más palabras menos, significa saber ponerse en los zapatos del otro. Y esto se aplica en todos los ámbitos, pues, como se trata de una aptitud clave para el bienestar físico y mental, permite la comunicación y las relaciones “saludables”. Si se inculca y desarrolla desde la niñez, la consecuencia será unos adultos que tomen decisiones responsables que involucren el bienestar de todos, con conciencia social, lo cual sienta las bases de sociedades justas, pacíficas y compasivas, de acuerdo con la ONU. En ese sentido, conviene trasladar este concepto al funcionamiento de las empresas, en las que la empatía es parte fundamental del ambiente de trabajo. Siempre se ha dicho que el clima laboral es un elemento determinante de la manera como los colaboradores participan o desarrollan las actividades diarias, de ahí que cada vez sean más las organizaciones que busquen líderes y empleados empáticos, que, además de aportar su saber hacer, tengan buenas relaciones laborales y vivan satisfechos con sus tareas y con el lugar para el que trabajan. No en vano, los expertos en gestión afirman que para que una compañía alcance el éxito, debe contar con un equipo en el que cada uno de los miembros sea apreciado, respetado y, en consecuencia, motivado, a fin de que aporte lo mejor de sí mismo a la corporación. Son líderes y colaboradores que laboran en llave por un objetivo común desde el reconocimiento propio y el de los demás. Según The Empathy Business, entidad que mide el nivel de esta destreza en las compañías del planeta, “la empatía no es simpatía. La empatía en acción consiste en comprender el impacto emocional que una empresa tiene en su personal y en sus clientes”. Un ser humano es empático si valora a los otros, sus opiniones, lo que hacen y lo que sienten y, asimismo, se relaciona de manera honesta, abierta y sincera para conectar con los otros. Aunque suene prácticamente inverosímil y sacado del mundo de la fantasía, es posible cuando se promueven las cualidades que se requieren para ello, como escuchar con la intención de comprender al otro, respetar los puntos de vista sin juzgar, entender sus propias emociones para hacerlo con las de los demás. Gran parte de la responsabilidad para que esto sea realizable recae en los superiores, que son quienes lideran y guían en este camino de construcción de una cultura organizacional desde lo positivo. Ellos deben ser ejemplo de confianza, apertura y comprensión de los subalternos para que estos se consideren parte de la empresa. Es la manera de mantener un grupo unido. Mostrar empatía en el lugar de trabajo revela respeto por los demás y contribuye a crear una cultura de equipo. Además, aumenta la autoestima de todos. Cuando los colaboradores son dirigidos por un Fotos e ilustraciones: ©2024 SHUTTERSTOCKPHOTOS El gran reto de las empresas es lograr en los equipos de trabajo compromiso y sintonía emocional que propicien un ambiente agradable para laborar. La escucha ACTIVA y el respeto por diversos puntos de vista son CUALIDADES de un ser humano EMPÁTICO.
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