Coopidrogas junio 2024

Junio 2024 | 13 Coopidrogas “Las interacciones ambientales desempeñan un papel importantísimo en su desarrollo temprano, conjuntamente con la predisposición genética”, recalca la WAO, a la vez que insiste en que “el cambio climático es global y nos afecta a todos” y, por ello, debemos prestarle mayor atención. Informes de las Naciones Unidas se unen a este clamor y reconocen una doble repercusión, dado que no solo son causa de problemas alérgicos, sino que pueden empeorar los existentes. Reiteran que “las personas con alergias y asma son susceptibles a los efectos del cambio climático y con frecuencia deben adaptar su atención sanitaria, así como aspectos de su vida diaria”, pero también es urgente que las instituciones de salud y sus profesionales se adapten a estas realidades y “encuentren nuevos enfoques para controlarlas, teniendo en cuenta los climas y entornos cambiantes”. El mensaje es claro: el autocuidado y el cuidado del ambiente son inseparables, y esto significa que se deben adelantar acciones para mitigar los efectos del entorno, lo que ayudará a prevenir las alergias nuevas o a evitar que empeoren las existentes. Igualmente, es fundamental mejorar la calidad del aire, lo que redundará en un ambiente más sano y en la reducción de casos de rinitis alérgica o asma, hoy agravadas por los contaminantes del aire. EXPLORANDO LAS RESPUESTAS Las alergias se ubican en la cuarta casilla dentro de las enfermedades más relevantes en el planeta, de acuerdo con la OMS. Se trata de “reacciones inmunológicas exageradas y perjudiciales que presentan algunas personas ante sustancias que son inocuas o no representan ninguna amenaza para la mayoría de la población”. Para entender esta situación, partimos de que nuestro sistema inmune está hecho para protegernos desde el nacimiento, “pero una de esas defensas, llamada inmunoglobulina E, reconoce, a veces, como enemiga a una sustancia que normalmente es inofensiva, lo que genera una serie de manifestaciones o síntomas alérgicos”, explica Alfonso Mario Cepeda Sarabia, alergólogo clínico y alergólogo pediatra. Suelen manifestarse en los primeros años de vida y, en algunos casos, mantenerse incluso en la adultez; en otros desaparecen; y en algunos más van y vuelven o se presentan por primera vez en edades avanzadas. Existen diversos tipos de alergias, siendo las más comunes las respiratorias, cutáneas e intestinales, que describe así el doctor Cepeda, expresidente de la Sociedad Latinoamericana de Alergia, Asma e Inmunología, y de la Asociación Colombiana de Alergia, Asma e Inmunología: 1. Respiratorias. Las más comunes son la rinitis y el asma bronquial, y las dos han tenido mayor impacto en los años recientes, en especial por fenómenos como el cambio climático. La rinitis puede aquejar hasta al 25% de la población infantil colombiana y, de acuerdo con datos de la OMS, aproximadamente el 40% de las personas que habitan el área urbana mundial podría padecerla. Se manifiesta con secreciones nasales transparentes, obstrucción nasal, estornudos y prurito o rasquiña en la nariz, afectando la calidad de vida. Además, suele conllevar la aparición de otras afecciones como sinusitis, otitis, conjuntivitis y asma. El asma, que suele incluir ataques recurrentes de tos, dificultad respiratoria, ruido en el pecho (hervidera o pechuguera), afecta al 18% de la población colombiana y se considera una de las enfermedades crónicas más comunes en niños y adolescentes en el mundo. Se relaciona con la presencia de alérgenos como los ácaros domésticos, usuales en las camas, alfombras y muebles, la caspa de los animales de compañía, los pólenes o los hongos, la contaminación, el humo del tabaco y los irritantes químicos en el lugar de trabajo, sostiene la OMS. 2. Cutáneas. Dermatitis atópica, urticaria, dermatitis de contacto. La dermatitis atópica o eccema, que en ciertas regiones de Colombia se produce con una frecuencia muy alta, suele confundirse con los llamados “brotes de calor”, de ahí la importancia de un diagnóstico preciso. Se caracteriza por la resequedad generalizada de la piel, con frecuente descamación, y áreas de brote significativo con enrojecimiento de la piel e intensa picazón (prurito o rasquiña) que puede llevar a sobreinfecciones. Una PRUEBA cutánea detecta REACCIONES alérgicas inmediatas hasta de 50 sustancias DIFERENTES.

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