Junio 2023 | 7 EDITORIAL Coopidrogas René Cavanzo Alzugarate Gerente General ‘La colaboración no tiene jerarquía. El sol colabora con el suelo para traer flores a la tierra’, Amit Ray A veces en la vida debemos trabajar con equipos que resultan no ser los ideales, pero, en otras ocasiones, nos encontramos con quienes trabajan en perfecta sincronía y, como muestra clara de ello, solo basta con mirar al cielo y notarlo. Las aves migratorias, como los patos, las grullas, los gansos y las cigüeñas, siempre vuelan en formación de una uve y son una clara demostración de trabajo en equipo. Este tipo de formación les facilita el vuelo, ya que, exceptuando a la que lidera la bandada, cada ave aprovecha la corriente de aire que produce el aleteo de la que tiene adelante y como la que encabeza la migración es la que más debe esforzarse, siguen un proceso de rotación para repartirse la carga entre todas. Los seres humanos copiamos lo que vemos que funciona en la naturaleza. Por ello, en el ciclismo, por ejemplo, el concepto de “ir a rueda” está inspirado en la formación de uve de las aves migratorias. Cuando los ciclistas rompen el pelotón para avanzar en la fila, cada uno se desliza aprovechando la aerodinámica generada por el que tiene adelante, excepto el que ocupa la posición más avanzada. Por esta razón, se van turnando el liderazgo del grupo de forma sucesiva. Cuando se trabaja en equipo no hay jerarquías, nadie es más que nadie. Si la colaboración fluye y es positiva, no solo beneficia al grupo entre sí, sino también a cada uno de sus miembros. Pero, además, tiene muchas otras ventajas: Se agiliza el ritmo de trabajo, se adelantan a las fechas de entrega, los clientes se sienten más satisfechos, se obtienen mejores resultados, se proponen soluciones más interesantes, se fomenta la creatividad, el compromiso y la responsabilidad; con lo que se genera una mayor iniciativa por parte de sus integrantes, mejorando el ambiente e imagen del grupo ante la empresa. Sin embargo, cuando un equipo consigue éxitos, se le suele atribuir el mérito al líder, como, por ejemplo, las seis copas que el Barça ganó en 2009 fueron producto de su director técnico Pep Guardiola. Apple es el resultado de la mente revolucionaria de Steve Jobs. No hay duda de que las personas de más alto rango en un equipo desempeñan un papel fundamental; no obstante, no debemos menospreciar el valor y rol que cada uno de sus miembros tiene y ejecuta dentro de este. Cuando se lleva a cabo una tarea en conjunto, con un fin en común, los éxitos son la consecuencia del empeño de todos sus elementos. Por lo tanto, en la mención acerca de los triunfos del Barça, las funciones ejecutadas por su equipo de fisioterapeutas fueron tan importantes como las realizadas por su entrenador; y Apple, entre tanto, no habría llegado a tener ese éxito mundial sin la ayuda, iniciativa e innovación tanto de los desarrolladores del software como del esfuerzo detrás del equipo informático bajo la asesoría de Wozniak. En el entorno empresarial pasa lo mismo, todas las personas que forman parte del equipo de trabajo son fundamentales y determinantes para el éxito y la consecución de los objetivos. En el caso de las droguerías, por ejemplo, cada uno de los dependientes no solo entiende y atiende las necesidades de los clientes, sino que, adicionalmente, tiene a su cargo la imagen del establecimiento comercial, el servicio al cliente, así como la venta y fidelización. El mensajero, por su parte, no solo lleva los productos a su destino, sino que también contribuye a la percepción de inmediatez del cliente, y aporta a la imagen y a la calidad del servicio, y así sucesivamente con cada miembro del equipo. Por ello, se hace necesario que seamos conscientes de lo importante que es que cada persona de nuestro equipo de trabajo se sienta valorada, recompensada, bien remunerada y apreciada, porque cada una de ellas contribuye al logro de las metas, al bienestar común y a la exitosa gestión de las compañías.
RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==