Junio 2023 | 49 Coopidrogas El nacimiento, el ingreso al jardín infantil o al colegio, los juegos en el parque o las competencias deportivas se convierten en ocasiones ideales para que algunos padres muestren en las redes sociales cada paso de sus hijos. El problema es que la mayoría lo hace sin medir el impacto que esto trae para su privacidad y seguridad. ¿Sabía que todo lo que publica en Internet se quedará ahí de forma permanente? ¿Y que cuando sus hijos crezcan podrían ser acosados por las fotos o datos que aparecen en la red? Así es que, antes de compartir imágenes o información personal, piense bien en si su decisión los impactará más adelante de manera negativa. “Igual que en la vida real, los padres son responsables de lo que ocurre en el mundo digital de sus hijos. Por eso, deben tomar las medidas necesarias para protegerlos de los peligros en el ciberespacio”, comenta Carolina Mojica, gerente de Ventas de Consumo para América Latina en Kaspersky Lab, compañía de seguridad informática con presencia en cerca de 195 países del planeta. Por eso, lo recomendable es no exponerlos en las plataformas sociales y respetar su privacidad. Como adultos, estamos obligados a adoptar una conducta responsable a la hora de navegar en línea y, sobre todo, de cuidar a los niños”, enfatiza. La razón es lo que se conoce como sharenting, un anglicismo que se deriva de los términos en inglés share (compartir) y parenting (paternidad) y que, de acuerdo con BBC Mundo, “consiste en documentar las primeras sonrisas, palabras, pasos y cada una de las anécdotas de los más pequeños en Facebook, Instagram y otras redes sociales”. Según el libro Participación: por qué debemos pensar antes de hablar sobre nuestros hijos en línea, de Leah A. Plunkett, directora ejecutiva inaugural de la Facultad de Derecho en Línea de la Escuela de Derecho de Harvard, “cada vez que un adulto a cargo del bienestar de un niño transmite detalles privados sobre él mediante canales digitales, se involucra a un público y se acelera su entrada en la vida digital. Asimismo, los priva de decidir si quieren o no estar en las redes y no considera las repercusiones en el largo plazo. Los estudios estiman que, para 2030, dos tercios de los casos de fraude de identidad que afecten a los niños de hoy habrán sido resultado del sharenting”. LOS PELIGROS En su página, Kaspersky indica que “existen riesgos asociados con el sharenting para los niños como, por ejemplo, divulgar fotos de ellos en el colegio exponiendo el nombre de la institución, el uniforme con su escudo, las identidades de profesores y sus asignaturas favoritas. Esto facilita que personas malintencionadas utilicen los datos para extorsionar a los padres o, incluso, hacerles daño a los menores”. Y a pesar de que los perfiles en las redes sean privados, las fotos que se suben allí son públicas y son susceptibles de ser descargadas y compartidas con fines maliciosos. En ese sentido, se sugiere configurar bien los accesos solo para personas fiables. Esto debido a que se han detectado casos en los que imágenes de menores han sido tomadas de las plataformas y empleadas para contenido sexual y pederastia. Por otro lado, alerta acerca del cyberbullying (ciberacoso) pues, con frecuencia, lo que para los padres puede ser divertido, para los hijos les resulta incómodo y se puede convertir en blancos de burlas y acoso en el futuro. No es raro ver Foto: CHINNAPONG Es necesario ser prudentes al difundir momentos importantes de la vida.
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