Junio 2023 | 37 Coopidrogas de fundación de Coopidrogas, es, en el siglo XIX, “cuando la farmacia se transforma de la mano de la medicina y de la química, con la investigación como herramienta fundamental”. “Durante la primera mitad del siglo XIX, un grupo numeroso de químicos y farmacéuticos descubrió y aisló los principios terapéuticamente activos de los remedios naturales. Por ejemplo, entre 1803 y 1848, se determinó que el opio contiene varios principios activos de efectos distintos sobre el organismo, como la narceína, la morfina, la codeína y la papaverina”, como lo cita el libro de Coopidrogas. Luego seguirían muchos otros conocimientos, avances y descubrimientos, de los cuales es imposible no mencionar el descubrimiento de la penicilina en el siglo XX (1928) o de las primeras vacunas contra la tosferina (1926) y el tétanos (1927). En el caso de Colombia, “para comienzos de la década de 1950, la expectativa de vida era de 40 a 46 años, y una alta proporción de muertes se atribuían a causas remediables, como las infecciones intestinales, fiebre tifoidea, disenterías, paludismo y enfermedades infecciosas agudas, como tosferina y sarampión”, resalta un informe del Banco Mundial que citan los autores del libro Afidro, 60 años de innovación para una salud sostenible, Roberto Junguito y Hernando Rodríguez. La revolución del MEDICAMENTO incluye la invención de VACUNAS, vitaminas y HORMONAS. afirmaba: “De la formulación actual, el 90% corresponde a medicamentos que en 1940 eran desconocidos”. Así las cosas, las especialidades se enmarcaron bajo criterios claros y científicos, y cada uno comenzó a ocupar su lugar, dentro de un campo que no solo le aporta a la salud de las poblaciones, sino también a la ciencia, la economía, al desarrollo de los países, a la producción de empleo y al trabajo en equipo, con el apoyo de industrias complementarias a la producción de medicinas, como las del azúcar, el vidrio, los plásticos, el cartón, la litografía, la glicerina y el aluminio, como lo reseña la obra de Afidro. La revolución del medicamento incluye, además de la invención de las vacunas, las vitaminas, las hormonas, los antiinflamatorios, los antibióticos, entre muchos otros, enmarcado su uso en sistemas de salud diversos y necesidades sociales variadas en cada momento histórico; las competencias entre los fármacos de marca y los genéricos, así como los avances en genética, biología molecular y otros temas que hoy abren nuevas esperanzas para la humanidad. Según el estudio de Jaime García Parra, encomendado, asimismo, por la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (Afidro), y que refieren Junguito y Rodríguez: “El desarrollo de la industria farmacéutica en Colombia durante los años 50 fue muy acelerado... Mientras en 1939 había 10 laboratorios de categoría que funcionaban como sucursales de firmas estadounidenses y tres laboratorios nacionales, siendo, quizás, el más antiguo de todos JGB de Cali, en 1953 se contaba ya con un total de 109 establecimientos. Para 1956 estos ascendieron a 117 y para 1959 eran 124. Se pasó de 3.100 trabajadores en la industria, en 1953; a 3.800, en 1956; y a 8.400, en 1959”. Los principales tipos de productos fabricados por los laboratorios, en 1957, eran antibióticos, analgésicos, antiácidos, reconstituyentes, expectorantes, antianémicos, antisépticos, vermífugos, purgantes y sueros artificiales. Desde su creación, en 1956, Afidro enfatizó en la contribución del sector farmacéutico a la investigación científica como rasgo principal y distintivo de la industria, y, en 1964, Foto: ARTMARI Monumento a Hipócrates.
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