Revista-Coopidrogas-Junio

32 | Junio 2023 MERCADEO presa con una producción amigable con el medio ambiente y se hacen preguntas como: ‘¿realmente necesito esto?’, ‘¿lo que voy a comprar fue producido de manera ética?’, ‘¿cuál es su impacto en el medioambiente?’. Además, tienen en cuenta otras opciones similares para poder decidirse”. Y es que la racionalidad es la principal característica de un consumidor reflexivo, ya que tiene claros los efectos positivos y negativos de sus adquisiciones. Son individuos que buscan equilibrar su estilo de vida con el medio ambiente y sentir que están haciendo un buen aporte a la sociedad cuando deciden o no adquirir un producto o servicio. “El consumo reflexivo lleva a elegir apoyar una marca u otra dependiendo de sus prácticas o valores, y a comprar un producto sin importar su precio, pues saben que su elección ha sido pensada y hecha a conciencia”, puntualiza Guerrero. ESTRATEGIAS DE MERCADEO QUE EDUCAN Si bien el consumo reflexivo es una tendencia que puede mover el mercado a un ritmo diferente y, a la vez, impactar positivamente diferentes ámbitos, lo cierto es que la gran mayoría de los consumidores prefieren adquirir productos y servicios con base en otros factores, como precios bajos y practicidad. De hecho, con el paso de la pandemia por el COVID-19 y la crisis económica, para muchos las adquisiciones se orientaron hacia la búsqueda de la economía sin tener en cuenta la conciencia. Por ejemplo, varios compradores de los sectores de la moda o los alimentos, actualmente, prefieren pagar precios reducidos por estos productos sin pensar que son los dos segmentos del mercado que más contaminación ocasionan en sus procesos de fabricación. Por eso, es fundamental tener presente que desde las estrategias de mercadeo es posible educar a los ciudadanos para adoptar nuevas formas de consumo (consciente y reflexivo), al tiempo que se promociona un producto o servicio. Según María Paula Gómez, comunicadora social y especialista en Comunicación Estratégica de la Universidad Sergio Arboleda, “una buena estrategia de mercadeo ayuda a elevar las ventas, pero, a su vez, enfoca a los consumidores hacia ciertos objetivos. Podemos hablarles de las ventajas de consumir con conciencia, sin dejar de lado nuestras metas de venta. Todo depende de la buena planeación y creación de los contenidos”. Así, a la hora de planear y ejecutar las tácticas de mercadeo, estos son algunos consejos que pueden ayudar a informar a los consumidores y a posicionar su marca: 1. Identifique quiénes son los consumidores que quiere impactar. Defina sus características: ¿son jóvenes o mayores? y ¿qué los motiva a consumir de manera reflexiva? 2. Cree contenido que sea relevante. Deje en último lugar el precio de sus productos y enfóquese en educar y mostrarles a sus clientes por qué su marca aporta a la generación de un consumo responsable. 3. Hábleles a sus audiencias de los valores de su marca. Muéstreles cuales son los pilares por los que usted trabaja todos los días. 4. No tenga miedo de revelar lo que su compañía hace a favor del planeta. Si realiza acciones que ayuden con este fin, regístrelas y muéstrelas a sus clientes. Recuerde que muchos de ellos deciden comprar solo si su marca es afín con sus ideales o formas de pensar. 5. Venda soluciones sostenibles. Dé a conocer a su audiencia opciones de productos que ofrezcan una relación entre el beneficio que prestan y el impacto positivo que tienen, ya sea porque su empaque está hecho con material reciclable, por las características de su producción o porque apoyan alguna causa benéfica o comunidad. 6. En sus puntos físicos promueva ideales y valores de marca que les permitan a sus clientes identificarse. Este es el primer paso para que decidan hacer una compra. 7. El uso de influenciadores y microinfluenciadores es una gran herramienta para lograr el objetivo: facilita ampliar el voz a voz y generar una mayor conciencia en el público específico al que usted le quiere llegar. 8. Si bien los precios pueden ser más altos en marcas o productos que tengan un proceso o prácticas sostenibles, la clave para promocionarlos está siempre en hablar de su valor agregado y los beneficios que le dan al consumidor y a su entorno. Un reciente estudio, llevado a cabo por el Banco Mundial, afirma que entre los consumidores encuestados, la mayoría acepta pagar más por marcas sostenibles y que el 62% está dispuesto a cambiar sus hábitos de compra para reducir el impacto social y ambiental. El consumo REFLEXIVO no es una MODA, es una manera de AYUDAR en los PROBLEMAS del medio ambiente y la economía MUNDIAL.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==