28 | Junio 2023 GESTIÓN “No olvidemos que estas capacidades son clave para lograr una comunicación efectiva y para desarrollar nuestra habilidad de moldear el resultado de las interacciones sociales que tengamos”, indica el blog de HR Latam, consultora peruana en gestión del talento. EMPEZAR CON EL EJEMPLO Definitivamente, el buen trato y el ejemplo son el deber ser de quien guíe a un equipo, así como tener el mismo trato con todos sus integrantes. “Es esencial que esta persona analice los estilos naturales de cada individuo, sus habilidades y competencias más fuertes y, desde allí, lo motive para la consecución de los resultados. El trabajo en equipo es una fortaleza que debe tenerse y desarrollarse en todo momento”, indica Ruiz. Y esto es, especialmente, relevante en empresas de servicio como las droguerías porque de la manera en que los empleados se sientan tratados por su superior, se refleja el trato hacia los clientes, proveedores y hacia sus mismos compañeros. Por ello, es determinante cuidar el ambiente laboral. Precisamente, en esa preservación de la atmósfera en el trabajo es básico no dejarse llevar por suposiciones relacionadas con la edad, género, etnia, orientación sexual o las distintas formas de pensamiento o actitudes. Y ¿cómo podemos evitar el afectarnos por esas percepciones? “Esta es una pregunta muy interesante, ya que, con respecto a la edad, en Colombia sufrimos de prejuzgamiento: consideramos que ‘las personas de más de 50 años son ancianas’ o que ‘los jóvenes de hoy en día no quieren trabajar’. Un líder debe detectar qué le puede aportar una persona adulta a su equipo, por ejemplo, madurez, experiencia, compromiso; así como ver en qué le contribuye una persona joven, cuya experiencia puede no ser mucha, pero tiene creatividad o agilidad, entre otros”, asegura Rengifo. Y en un negocio pequeño, como es una droguería, se potencian las cualidades de los jóvenes y de las personas de mayor edad. Por ejemplo, aprovechando las habilidades creativas de los primeros para establecer cambios en el modo de hacer las cosas, como implementar estrategias de marketing para promocionar los productos o servicios a través de las redes sociales o en el punto de venta física; y, de los segundos, aprendiendo de su resiliencia (capacidad de recuperarse de la adversidad y seguir adelante) para aportar la experiencia en situaciones de crisis que se puedan presentar en el manejo del negocio, como el desabastecimiento de productos o el vencimiento de los medicamentos. EQUIDAD E INCLUSIÓN Esa autogestión que hace el líder es, justamente, lo que lo diferencia de un jefe, quien es visto como autoritario y no como una persona que tiene en cuenta a todos sus colaboradores, independientemente de la actividad que desarrollen, sean dependientes de la droguería, domiciliarios o encargados de la caja. Y allí cabe perfectamente la frase del expresidente de los Estados Unidos, John Quincy Adams, que dice: “Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y cambiar más, eres un líder”. Aunque suene un poco difícil, las características para ser un líder incluyente y equitativo se pueden aprender. Esta condición no es solo una Es vital que el SUPERIOR identifique y promueva las DESTREZAS y HABILIDADES de cada miembro del equipo.
RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==