12 | Julio 2025 MEDICINA & SALUD de plantas acuáticas, llantas, baldes de agua y cualquier recipiente que esté a la intemperie y almacene agua. Aunque puede confundirse con una gripa, sus síntomas inician de 4 a 10 días después de la picadura de un mosquito infectado. Estos tienen que ver con dolor de cabeza, dolencias musculares, óseas o articulares, náuseas y vómitos, malestar detrás de los ojos, glándulas inflamadas y sarpullido. La mayoría de las personas se recupera en aproximadamente una semana. Pero, en algunos casos, los síntomas empeoran y pueden ser mortales, lo que se conoce como dengue grave, fiebre hemorrágica del dengue o síndrome de choque del dengue, apunta Delgado. Fiebre amarilla. También es una afección viral, y se transmite únicamente por la picadura de mosquitos infectados que se encuentran entre los 0 y 1.500 m s. n. m., indica el MSPS. No obstante, se ha visto que con el cambio climático el riesgo crece hasta los 1.800 m. s. n. m. latidos cardíacos o palpitaciones, dolor abdominal, y puede progresar hasta afectar el hígado y los riñones. PREVENCIÓN OPORTUNA Tanto para el dengue como para la fiebre amarilla hay vacuna. En el primer caso, se recibió aprobación del Invima en septiembre del 2023 Medidas de protección El Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia (MSPS), la Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero, la Asociación Colombiana de Infectología (ACIN), la Sociedad Colombiana de Pediatría (SCP) y la Cruz Roja Colombiana, entre otras entidades e instituciones, han reforzado las campañas y estrategias para que la población esté informada y se vacune. Pero, además, los expertos recomiendan: • No dejar recipientes con agua estancada, y asegurarse de cambiarla con frecuencia en bebederos de animales y floreros, baldes y otras vasijas, lavarlos bien previamente y taparlos si están a la intemperie. • Usar mallas de angeo para puertas y ventanas, y toldillos para las camas. • Reparar los orificios para evitar que los mosquitos entren al hogar, cubrirse con prendas que protejan los brazos y las piernas, principalmente en tempranas horas de la mañana y al caer la tarde. • Usar repelente para mosquitos, sea para aplicar en la ropa y los zapatos o sobre la piel. • Reducir el hábitat de los mosquitos, en especial en zonas donde puedan poner huevos, como neumáticos de automóviles, canecas o tanques sin lavar. • Atender las indicaciones del personal de salud y de los vigías capacitados en municipios de alto riesgo para fiebre amarilla, que forman parte de la Red de Vigilancia Basada en Comunidad (ReVCom), del Instituto Nacional de Salud (INS). “Son regiones de clima cálido (2633 °C) y alta humedad (70-90%), con bosques tropicales que han sido fragmentados por la deforestación debido a la agricultura y la ganadería”, resalta un boletín del MSPS. Sus síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolencia muscular, náuseas o vómitos, pérdida de apetito, cansancio, ictericia (coloración amarillenta de piel, ojos y mucosas), sensibilidad a la luz, aumento de los
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