62 | Julio 2024 CULTURA Artistas nacionales e INTERNACIONALES, como Carlos GARDEL, se presentaron en este majestuoso ESCENARIO. “Nos honra celebrar 100 años de historia, cultura y arte desde el corazón de Bogotá. Ha sido un siglo de transformaciones y desafíos que, en sus últimos 20 años, han formado parte de nuestra institución. La Universidad Central adquirió el teatro con la férrea convicción de restaurarlo y conservarlo como un aporte a la ciudad. Por eso, hoy invitamos a todos los bogotanos a acercarse de nuevo al Faenza para reencontrarnos con este patrimonio capitalino y apropiarnos de su historia y su legado”, asegura Paula López, rectora de la institución. “El mensaje que la universidad transmite a la ciudad y al país en ese sentido es sobre el compromiso que tenemos todos de proteger los escenarios culturales históricos que a veces desechamos, les damos un mal uso o simplemente ignoramos”, complementa Edna Rivera, directora del Máster Central de la Universidad Central. TESORO ARQUITECTÓNICO En el marco de su recuperación, vale la pena resaltar que, tras siete capas de pintura descubiertas con Su reparación, igualmente, es un llamado a recuperar el centro de Bogotá como en las grandes ciudades del mundo, porque allí yace el origen y la historia de las urbes más notables, y en este caso de la preservación y la conservación del patrimonio cultural de centro urbano como nuestra capital. “Con la restauración, la intención fue rescatar lo que había debajo de años de olvido y devolverle el esplendor original. Se trató de una reestructuración muy respetuosa y fiel a la concepción arquitectónica y artística inicial del teatro. Fue recuperar un monumento que protege justamente a la sociedad del olvido y de esa erosión que trae consigo el paso de los años o la evolución de las ciudades hacia la periferia”, explica Rivera. Se trata de un llamado a no perder esa memoria colectiva, esa identidad y dignidad que forma parte de nuestra ciudad capital, y que las universidades tienen la misión de enseñar delicadeza por restauradores, apareció su fachada como modelo arquitectónico del art nouveau o modernismo en francés (corriente de renovación artística desarrollada a finales del siglo XIX y principios del XX, durante el periodo denominado Bella Época). Además, se resaltaron los pequeños ventanales, arcos, molduras y ángeles guardianes que lo acompañan. En el interior sobresalen balcones en forma de herradura decorados con motivos neoclásicos y el escenario y el aforo tienen una de las salas más grandes desde donde se pueden visualizar los espectáculos desde cualquier ubicación. El edificio, asimismo, tiene impactantes pinturas murales. Se destacan las obras en relieve en el cielo raso con tres rosetones que adornan la parte central del teatro y que también fueron restaurados. Sin contar la belleza y elegancia de los palcos y zonas sociales. El lugar fue testigo del famoso “Bogotazo”, ocurrido el 9 de abril de 1948. Foto: SPATULETAIL Foto: ANA MARÍA MEJÍA
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