Julio 2024 | 53 Coopidrogas Esta carga mental puede incluir una variedad de responsabilidades y preocupaciones como recordar fechas importantes, elegir el menú de alimentación, gestionar agendas familiares, planificar comidas, organizar citas médicas, administrar las finanzas del hogar, coordinar actividades extracurriculares de los niños, entre otras acciones. A menudo son tareas que no se comparten equitativamente entre los miembros de la familia y recaen principalmente en la mujer. Son labores que pueden tener múltiples causas, incluida la socialización de género, que asigna tradicionalmente roles específicos a hombres y mujeres dentro del hogar, así como la falta de comunicación efectiva y de reconocimiento de estas obligaciones por parte de los demás miembros de la familia. El impacto de la carga mental invisible puede ser significativo, ya que contribuye al estrés, la fatiga y el agotamiento emocional de quien la lleva a cuestas. EL ESTUDIO La empresa multinacional Avon, fundada en 1886, en alianza con la organización Gentedemente, dio a conocer el estudio “Las tareas en el hogar: percepción y comportamiento”, con el fin de empoderar a las mujeres para identificar las diferencias de género en el reparto de tareas y comparar la carga mental y operativa de las parejas en el hogar. El análisis se llevó a cabo entre enero y febrero de 2024, encuestó a más de 2.000 adultos de Argentina, Chile, México, Colombia y Perú. Se consideraron diferencias clave como edades, convivencia con la pareja y la existencia de hijos, para obtener una visión completa de las percepciones en Latinoamérica y entender la brecha de responsabilidad de las labores por país. En Colombia, el estudio reveló que la percepción de equidad ha aumentado al 60%. Sin embargo, la distribución equitativa de las tareas en el hogar parece ser un ideal masculino, ya que solo el 4% de los hombres admitieron asignar una responsabilidad mayor a las mujeres. Por otro lado, el 49% de las encuestadas declararon cargar con las tareas operativas del hogar, como cocinar o limpiar. Asimismo, en cuanto a la carga mental, el estudio encontró que un 71% de los hombres expresaron una percepción equitativa, mientras que 6 de cada 10 mujeres señalaron que ellas son responsables de las tareas invisibles del hogar, como la planificación de las comidas. Se resalta que en Colombia, a diferencia del resto de países, hay más menciones entre los hombres de que la carga operativa y la carga mental recae siempre o casi siempre en ellos, a pesar de que las colombianas sostienen lo contrario. María Andrea Vargas, gerente general de Avon Colombia, comentó: “Pese a los avances como sociedad para permitir que las mujeres surjan en el ámbito profesional, todavía queda mucho por hacer para redistribuir las cargas del hogar entre las partes”. Enfatizó que la organización realiza ese tipo de estudios para identificar áreas de mejora en términos de igualdad de género y, así mismo, reconocer el poder que existe en el mundo cuando se apoya a las mujeres. De esta forma, se incentivan la reflexión y acción por una sociedad en la que las cargas invisibles, como las del hogar, sean reconocidas como un trabajo que requiere una reestructuración de responsabilidades. Reconocer y abordar la carga mental invisible es fundamental para lograr relaciones más equitativas y saludables en el hogar. Esto puede implicar una comunicación abierta y honesta sobre las obligaciones compartidas, al igual que un esfuerzo consciente por parte de todos los miembros de la familia para repartir equitativamente las tareas domésticas y las responsabilidades del hogar, dice la directiva. Según un ESTUDIO, el 49% de las mujeres ENCUESTADAS asumen las tareas del HOGAR.
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