62 | Julio 2023 CULTURA También se cuenta el concurso Campeón de Campeones, creado en el 2019 como un galardón enfocado a incentivar las variantes melódicas de interpretación del tiple, poniendo a prueba a los artistas experimentados (entre los 18 y los 60 años) provenientes de todo el territorio nacional. Igualmente, sobresale el concurso de Nuevas Revelaciones de Tiple y Requinto, cuyo nombre sugiere una apertura a los nuevos talentos infantiles y juveniles (hasta los 12 y los 17 años, respectivamente) en la interpretación de los tradicionales instrumentos. Luego se introduce el concurso Guabina Criolla a Capela, en el que prometedores duetos juveniles de la guabina se dan cita para hacer vibrar a la provincia entera mediante el uso de sus cuerdas vocales. Por si faltaran competencias, también está el concurso Conjuntos Folclóricos, un certamen en cuyas tarimas se enfrentan cientos de agrupaciones infantiles, juveniles, adultas y veteranas en las categorías de “Torbellino instrumental”, “Canto de la guabina” y “Baile del torbellino”. A todo ello se suma la exposición y el desfile de trajes típicos veleños, uno de los eventos más antiguos en los que las vestimentas tradicionales del municipio se suben a las pasarelas para ser apreciadas por propios y visitantes. Y es que, en efecto, la artesanía veleña no se agota en la dulzura de sus bocadillos, y así lo admite la empresa Disney, que para la representación cultural de Colombia en la película animada Encanto vistió a su protagonista con el traje típico de Vélez, un vestido de gala compuesto por camisón, blusa, enaguas y falda, cuyos bordados —generalmente coloridos motivos florales— pueden tardar meses enteros en hilvanarse. Han pasado ya seis décadas desde que doña Lola Olarte de Fajardo llevó a cabo el primer Desfile de las Flores, un evento insignia del festival en el que las calles de la población destacan con vistosas carrozas y arreglos florales alegóricos. EL MÁS COLOMBIANO DE LOS INSTRUMENTOS Reconocido como el instrumento musical nacional de Colombia, el tiple y sus 12 cuerdas ostentan un sonido tan hipnótico y versátil como para nutrir las tradiciones musicales provenientes de al menos 14 departamentos del país, marcando los compases de composiciones como el torbellino, el bambuco o el pasillo. Los primeros registros del instrumento en la región datan del siglo XVIII. Víctor Suárez, folclorista e investigador cultural, asegura que “es posible que el tiple haya nacido en la provincia de Vélez. Los investigadores del instrumento lo consideran una evolución de la vihuela española, que llegó con la gente que acompañaba a Gonzalo Jiménez de Quesada y a su sucesor, Martín Galeano, fundador de Vélez”. El testimonio de un campesino veleño, registrado en el documental Ay, si la guabina, de 1986, ilustra bien el legado generacional de la técnica del tiple: “Mi papacito sabía tocar el tiple, y yo lo miraba cómo tocaba él y le cogía el golpe a la mano para tocar así en el tiple. Todas las generaciones se reúnen en torno a las festividades. FOTO: CORPORACIÓN DE FERIAS, FIESTAS Y EVENTOS DE VÉLEZ Doce cuerdas, DOCE ARTISTAS Evocando el número de cuerdas de un tiple, en la mayoría de los casos las agrupaciones de música tradicional en Vélez suelen estar conformadas por doce integrantes: un tiplista, un requintista, dos voces copleras instruidas en los moños, otras dos versadas en guabinas, una pareja de baile y cuatro pares de manos reproduciendo la percusión de instrumentos de tradición indígena.
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