50 | Julio 2023 CALIDAD DE VIDA Dismorfia corporal o vigorexia: SEÑALES DE ALARMA Los deportistas y las personas que entrenan a diario pueden padecer un síndrome conocido como la dismorfia corporal o vigorexia. “Se fascinan por su estado físico de manera adictiva y desarrollan un criterio errado de ellos mismos, viéndose siempre en pésimas condiciones físicas. Es peligroso porque pueden caer en trastornos de la conducta alimentaria y los más susceptibles son los adolescentes, ya que tienden a seguir técnicas alimentarias, protocolos o entrenamientos muy exigentes y que distorsionan su pensamiento o imagen corporal”, comenta Kevin Herrera. También pueden darse en este contexto restricciones alimentarias muy severas, conteo de calorías, retirar los carbohidratos o seguir regímenes alimentarios basados en un solo tipo de alimento al día, lo que ocasiona, igualmente, una distorsión de su imagen corporal, problemas de salud y deficiencias. Asimismo, estas prácticas influyen en la construcción de estereotipos y llevarían a compararse con otras personas, a reforzar la obsesión por la báscula, el uso de esteroides anabólicos o faltar a sus obligaciones o a compromisos sociales por estar entrenando. “Todo extremo es malo. Como no es bueno ser sedentario, tampoco lo es excederse con el ejercicio. Este es beneficioso porque al hacerlo liberas endorfinas, pero cuando haces bastante esas endorfinas aumentan y tenerlas en la cabeza a un nivel exagerado se vuelve una adicción”, asegura la psicóloga Silvana Iannini. pueden ser peligrosos para su salud. Hay un problema con la publicidad, ya que ponen modelos con cuerpos bien desarrollados y lo que hacen es infundirle a la persona la imagen de que tiene que consumir ese producto para verse así. Es necesario que algún ente fortalezca las acciones de control de la comercialización y la promoción”, asegura Herrera, quien agrega que estos productos lo único que quieren es generar ingresos “en algunos casos, a costa de la salud de las personas”. CONSECUENCIAS PARA LA SALUD Comportamientos como ejercitarse de más o consumir sustancias para ser más fuertes y potentes, según la psicóloga Silvana Iannini, están asociados al reforzamiento, a la necesidad de pertenencia; “creen que solo pueden ser aceptados si son bonitos o si encajan en un estándar. La sociedad nos ha vendido el tema de la imagen, tener un cuerpo espectacular. No necesariamente la gente lo está haciendo por salud”. Iannini reitera que para evitar este sobreesfuerzo y conductas que no sean saludables, “los buenos entrenadores y los nutricionistas deben poner metas realistas a corto plazo que la gente pueda celebrar: que perder un kilo sea una fiesta. Romper la meta grande en pequeñas que puedan cumplirse es garantía de éxito”. La Clínica Mayo de Estados Unidos advierte que “los tipos más peligrosos de esteroides anabólicos se llaman esteroides de diseño. Es posible que algunos análisis de detección de sustancias adictivas no puedan detectar su presencia en el cuerpo de una persona. El gobierno no ha aprobado ningún uso médico de los esteroides anabólicos”. Asimismo, la institución menciona perjuicios como que crean adicción, pueden producir acné intenso y conllevan mayor riesgo de hinchazón o desgarro de los tendones, tumores hepáticos u otros cambios en el hígado, altos niveles de colesterol malo y bajos niveles del bueno, depresión y, en los NUTRICIONISTAS y entrenadores deben TRABAJAR con base en metas REALISTAS.
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