236_Coopidrogas Julio 2023

22 | Julio 2023 ACTUALIDAD florero de Llorente: “En 1808, con la usurpación del trono del rey Fernando VII por parte del Imperio napoleónico y el vacío de poder que esto generó en las colonias latinoamericanas, empezó a aflorar en los criollos un sentimiento de autogobierno que se radicalizó cuando las Cortes de Cádiz no reconocieron esa autonomía”. Más adelante, con la revolución de 1809 —que concluyó con la declaración de Quito como provincia autónoma—, se fomentó un sentimiento independentista en las otras colonias que se materializó con el llamamiento a cabildos abiertos, la conformación de juntas de gobierno y la proclamación de la autonomía de las provincias. La primera ciudad que declaró su autonomía en este proceso fue Cartagena (22 de mayo de 1810), a la que siguieron Cali (3 de julio) y El Socorro (Santander) el 10 de julio, para terminar con el famoso 20 de julio en Bogotá. Y “a partir de 1830, cuando la Gran Colombia fue disuelta, y las fronteras físicas de lo que hoy es el mapa político del norte de Suramérica se empezó a consolidar, casi como lo conocemos hoy en día, Colombia inició su labor de creación de íconos nacionalistas, entre estos la designación del 20 de julio como Día de la Independencia nacional”, señala el Ministerio de Cultura. A pesar de que el famoso “grito de independencia” no fue el primero ni el último, sí quedó institucionalizado así. Rodrigo Llano Isaza, administrador y miembro de la Academia Colombiana de Historia, expresa que hubo movimientos más significativos en otras ciudades, diferentes a las mencionadas, que no representaron una emancipación completa, pues ese 20 de julio se nombraron juntas y se separaron de Napoleón, pero no del rey Fernando VII. “Esta es una historia centralista que nos han contado y reafirma la construcción del país a partir de lo que ocurre en Bogotá”, explica el historiador. ORGULLO PATRIO En conclusión, cada 20 de julio se celebra la fiesta patria y el país se engalana con sus colores, su música y sus tradiciones para conmemorar la Independencia de Colombia. Ese día, las Fuerzas Militares (Ejército, Fuerza Aérea, Armada Nacional) y la Policía Nacional, las entidades estatales, así como instituciones educativas y organizaciones privadas, se suman con fervor patrio a una conmemoración que exalta el sentido de pertenencia y nos recuerda lo valioso de ser colombianos. Y también es el día de la instalación de un nuevo periodo de sesiones del Congreso de la República. La fiesta se llena de colorido con personas agolpándose frente a las avenidas por las que pasan los desfiles en Bogotá y en las principales ciudades del país como Medellín, Cali y Barranquilla, con camisetas que hacen alusión a los colores patrios y banderas ondeando. Este año, además, se realizarán varias actividades recreativas y culturales que conmemoran los 213 años de independencia y los 63 años de la fundación del Museo de la Independencia-Casa del Florero. Sin importar el hecho anecdótico relacionado con el florero de Llorente, lo cierto es que ese momento marcó un hecho político que permitió empezar a reconocernos como ciudadanos con derechos que trabajan por un país que busca tomar sus propias decisiones de manera autónoma, como remarca Diana Uribe. PLAN PARA CONOCER LA HISTORIA Para revivir esa historia, en Bogotá existe el Museo de la Independencia-Casa del Florero, entidad del Ministerio de Cultura, ubicado en la esquina de la plaza de Bolívar (carrera 7 n.º 11-28), epicentro de toda la historia de la emancipación. Allí se encuentra la base del florero original que despertó toda la contienda del 20 de julio. En el 2010, para conmemorar el Bicentenario de la Independencia, el museo se renovó y desde entonces ofrece al público seis nuevas salas, “cada una de ellas con herramientas interactivas que rompen con la idea de museo estático para proponer a los visitantes una comunicación directa no solo con los sucesos que desa- taron la revuelta del 20 de julio de 1810, sino también con hechos actuales que han marcado la historia del país, tales como la toma del Palacio de Justicia”, indica en su página web. Estas salas son: • Más que criollos. Tradicionalmente se ha dicho que la sociedad neogranadina solo tenía dos bandos: los criollos, nacidos en América, y los españoles, también llamados chapetones. Sin embargo, la realidad era mucho más compleja porque desde 1492 se inició un largo proceso de cruces y mezclas de sangre Visitar el Museo de la Independencia-Casa del Florero es revivir los sucesos del 20 de julio de 1810. Foto: HINTERHOF

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