Julio 2023 | 13 Coopidrogas Dolor articular, inflamación, deformidad de los dedos o necesidad de uso de silla de ruedas. Estas suelen ser las ideas preconcebidas que invaden a las personas cuando piensan en una enfermedad como la artritis o que llenan de angustia a quienes reciben un diagnóstico. Si bien los dos primeros son síntomas comunes, no son los únicos. En cuanto a los otros aspectos, no todos los pacientes terminan con deformidades o imposibilitados para caminar, aunque la artritis se considera una de las primeras causas de dolor y discapacidad en el mundo. Lo que sí es normal es que haya inflamación, dado que esta “literalmente” es una enfermedad inflamatoria sistémica de las articulaciones, es decir, del lugar donde se unen dos huesos, como el codo o la rodilla, explican expertos del Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel, de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés). La literatura de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su nombre en inglés) indica que la artritis comprende más de 100 enfermedades y afecciones reumáticas, siendo las más usuales la artrosis, la artritis reumatoide, el lupus y la gota. También existen la artritis idiopática juvenil, en niños y adolescentes, o la artritis psoriásica, frecuente en quienes presentan psoriasis (enfermedad de la piel que aparece con parches escamosos de color rojo y blanco) y que afecta las áreas donde los tejidos se adhieren al hueso, entre otras. Si bien existe predisposición familiar en diversas enfermedades reumáticas, los especialistas concluyen que estas aparecen más por una interacción entre los siguientes factores: hereditario (en donde desem- peñan un rol importante los genes), medioambientales (por ejemplo, el tabaquismo) y psicosociales, y sostienen que no existe el gen de la artritis, sino que se trata de una herencia poligénica o una predisposición genética no determinante, que eleva el riesgo de desarrollarlas. ALGUNAS CARACTERÍSTICAS En general, pueden presentarse, además de la inflamación dentro y alrededor de las articulaciones, otras señales de alerta como dolor, rigidez articular con periodos de exacerbación o crisis y otros de remisión (sin síntomas) por lo que resulta fundamental consultar con su médico, dado que esa visita oportuna facilita el diagnóstico específico y, a partir de este, el manejo adecuado según el problema reumático que presente. • Artrosis, osteoartrosis u osteoartritis (OA). Es muy común en personas mayores, dada su condición de enfermedad articular degenerativa originada con el paso de los años, debido al desgaste del cartílago protector (hialino) que recubre los extremos articulares de los huesos, entre otras partes del cuerpo. Aunque puede dañar cualquier articulación, suele aparecer más en manos, rodillas, caderas y columna vertebral, manifestándose con síntomas diversos como dolor, hinchazón, rigidez en las articulaciones, sensibilidad al tacto, pérdida de flexibilidad y traqueo o chasquidos en estas. La ARTROSIS puede afectar cualquier articulación, pero es más FRECUENTE en manos, RODILLAS y cadera.
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