Copidrogas julio 2014

René CavanzoAlzugarate Gerente General La muerte es lo único seguro que nos espera a todos al final de la vida, y a pesar de que lo sabemos y lo tenemos muy claro es justamente para lo que menos estamos preparados. Tal vez por eso, nos duele demasiado cuando perdemos a un ser querido, a un buen amigo. El estribillo de la popular canción que cito al comienzo de esta nota editorial creo que expresa muy bien el significado del vacío que nos deja una pérdida irreparable, como la del entrañable amigo de toda la familia copidroguista Maximio Visbal Niño, quien partió de este mundo en días pasados. No me voy a referir a él en este espacio porque sería demasiado corto para expresar lo que fue y lo que significó para el sector de los droguistas detallistas; además, en las páginas de esta edición encontrarán una semblanza suya. Lo que sí quiero destacar aquí es la importancia de la amistad, uno de los valores universales más relevantes para el hombre. El Diccionario de la Real Academia Española define la amistad como: “Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato”. Destaco de esta definición tres palabras: afecto, puro y desinteresado. Si entre dos personas amigas no existe el afecto, esa amistad no es verdadera, en otras palabras, no hay amistad, y si ese afecto no es puro y desinteresado, A propósito de Max… Cómo duele despedir a un amigo tampoco se puede hablar de amistad, pues se trataría únicamente de una relación de intereses, mas no de un vínculo recíproco como es el de los amigos, que lo son para las buenas y más aún para las malas, puesto que en las situaciones difíciles es cuando mayor valor tienen, ya sea para darnos un consejo, para ayudarnos en lo económico, con un favor, con una palabra de aliento o con un abrazo. Hay tantas maneras para demostrar este sentimiento que va desde lo fraterno hasta lo solidario, sin detenerse a mirar los defectos, pero tampoco aplaudiendo todo lo que uno haga, simplemente porque amistad no es adulación, es sinceridad. Precisamente porque son valiosos no es fácil conseguir amigos, por eso quiero dejarles la siguiente reflexión: cuidemos, queramos y valoremos a nuestros amigos; demostrémosles en vida, no solo con palabras sino con hechos, lo importantes que son para nosotros. No pocas personas se dan cuenta de lo valiosos que son cuando ya los han perdido y para entonces ya es demasiado tarde. Si por alguna razón nos hemos disgustado con un amigo, reconciliémonos, nunca será un sacrificio cualquier esfuerzo que hagamos por conservar una amistad, y el momento es hoy, no mañana, porque como alguna vez dijo Don Juan Bosco: “La muerte no espera a ninguno”. Paz en la tumba de Max y resignación a su familia y amigos. “Cuando un amigo se va, queda un espacio vacío que no lo puede llenar la llegada de otro amigo. Cuando un amigo se va, queda un tizón encendido que no se puede apagar ni con las aguas de un río”. – Alberto Cortez, “Cuando un amigo se va”. Julio de 2014 | 7 Editorial

RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==