Copidrogas julio 2014

58 | Julio de 2014 Por Héctor Urrego C. El deporte de Colombia en el mundo Tal vez sin darse cuenta, el país ha venido asistiendo paulatinamente, en la medida en que han pasado los últimos años, a una progresión y crecimiento de su deporte en general, lo que le ha llevado a convertirse en una potencia regional, continental y hasta mundial en diversas disciplinas deportivas. Lo que hace 10 o más años resultaba una utopía y era solo un sueño, hoy es una realidad visible y reconocida, no solo por quienes hemos sido testigos de esa evolución aquí en el país, sino, igualmente, por quienes en el exterior –dirigentes, organizadores, técnicos, periodistas y aficionados– han visto llegar al deporte colombiano individual o colectivamente al más alto nivel competitivo. El ciclismo, a pesar de su enorme prestigio alcanzado en más de 60 años de trasegar por las pistas y carreteras del mundo en sus diversas modalidades, obteniendo toda clase de títulos, medallas y logros, ha experimentado en el último par de años un impresionante avance en su nivel, que lo llevó el año anterior a conseguir los subcampeonatos de las dos carreras, por etapas, más importantes del planeta: el Tour de Francia y el Giro de Italia, con Nairo Quintana y Rigoberto Urán, respectivamente, lo que les permitió ratificar sus avances ganando de manera brillante en este 2014 el Giro de Italia con Quintana y repitiendo el subcampeonato con Urán, además de ganar el título de la montaña con Julián Arredondo, quien también se impuso en cuatro etapas, consiguiendo así una brillante e histórica actuación que les permite mirar con optimismo un futuro en el que ganar el Tour de Francia pasa a ser una realidad. El fútbol ha conseguido, después de las apariciones en Europa de Asprilla, Valderrama, Ángel, Valencia, etc., consolidar una nueva generación de jugadores de impresionante calidad como Falcao, James, Bacca, Jackson, Quintero, Guarín, Teófilo, etc., etc., quienes se convirtieron inicialmente en sus equipos en Colombia, América o Europa en verdaderas estrellas y, como integrantes de la Selección Nacional, muchos de ellos consiguieron no solo la clasificación al Mundial de Brasil, sino que lograron colocar al país en un lugar de enorme preponderancia con la vibrante y también histórica actuación que les llevó hasta las instancias más importantes y definitivas de la cita mundialista, siendo, partido tras partido, los encargados de escribir una nueva historia del balompié nacional en la máxima cita orbital de este deporte. Y en competencias como patinaje, atletismo, gimnasia, pesas, lucha, gimnasia olímpica, tenis, tiro con arco, boxeo, amén de otras disciplinas, Colombia es el nombre de un país cuyo talento en hombres y mujeres ha permitido que sea reconocido de manera bien distinta a como lo fue en años anteriores. Lo mismo vale para los deportes a motor en los que igualmente nuevos nombres, además de Juan Pablo Montoya, ya son figuras de prestancia mundial como Oscar Tunjo, Carlos Huertas, Gustavo Yacamán, Carlos Muñoz, entre otros. Torneos regionales como los Juegos Bolivarianos o Suramericanos, Panamericanos y campeonatos continentales o mundiales, eventos de talla mundial organizados en nuestro propio suelo o en el exterior, hoy son el objetivo de nuestros deportistas y de modo permanente se registran no solo su presencia, sino sus victorias y protagonismo en los medios de comunicación más importantes del mundo, lo que ya es motivo de orgullo y satisfacción. Ha sido gracias a una mejor planeación de la actividad por parte de los entes deportivos, como el Comité Olímpico Colombiano (COC), las Federaciones Nacionales y Coldeportes –apoyados en un gran crecimiento financiero producto del IVA a la telefonía celular con cincuenta millones de líneas–, como se ha conseguido avanzar en forma vertiginosa y hacer parte del conglomerado mundial del deporte, superando a muchos países de nuestro mismo nivel y acercándose a las grandes potencias del deporte orbital. Ante esta realidad, el compromiso por parte de unos y otros es el de seguir el camino del progreso, la búsqueda del perfeccionamiento y la consecución de los recursos que nos permitan hacer el verdadero proceso deportivo de un país, que implica la búsqueda y detección de talentos, su formación, educación, preparación, acompañamiento, competencia, para lo cual es necesario saber que se trata de una gigantesca inversión en tiempo y dinero, factores sin los cuales es imposible llegar hasta donde hoy se ha llegado, sabiendo, además, que, a pesar de lo conseguido, aún falta mucho camino por recorrer.

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