Ser empresario ya no se trata solo de contar con un capital de inversión para poner a andar una idea, sino que se debe pensar hacia futuro y desde ya hacer o evitar lo que sea necesario para que el negocio no muera en el intento y se mantenga exitoso durante todo el tiempo que usted desee. Evite caer en estas equivocaciones. En la actualidad, cientos de empresas en el mundo cuentan con un privilegiado éxito y estabilidad en el mercado; sin embargo, lo que muy pocos creen es que estas empezaron con pequeñas oficinas y reducidos presupuestos. Es el caso de grandes multinacionales como la reconocida marca Apple, firma creada por Steve Jobs y Steve Wozniak, quienes en 1976 la fundaron en el garaje de los padres de Jobs, con un capital de solo 1.500 dólares, pero con una notable experiencia e investigación acerca del tema, factores que los llevaron a consolidar una de las compañías más importantes del mundo, y que en la actualidad tiene una capitalización que ronda los 665.000 millones de dólares. Aunque son varios los ejemplos de empresas que a pesar de grandes crisis hoy están muy bien establecidas, lo cierto es que arrancar con cualquier negocio debe ser una tarea a conciencia, que comprenda todos los aspectos engranados en un negocio y que permita hacer proyecciones a futuro. EMPIECE CON EL PIE DERECHO Tener una buena idea y estar convencido de que puede funcionar es el primer paso para actuar como un emprendedor; sin embargo, las ganas no son garantía de éxito. Por eso, ser principiante y no saber manejar la situación le puede salir caro. Jessica Livingston, socia fundadora de Y Combinator –una empresa que ayuda a crear modelos y planes de negocio para compañías nacientes–, manifestó en declaraciones para la revista Forbes que existen ocho errores frecuentes que cometen los emprendedores, causantes de muchas angustias y dolores de cabeza si no se actúa a tiempo. 1. Elija cuidadosamente sus socios o cofundadores. Es un grave error asociarse con personas recientemente conocidas, pues las relaciones laborales deben construirse paso a paso para poder generar la confianza suficiente entre los participantes. Según Livingston, cada vez existen más personas que se asocian tras un mes o dos de haberse conocido; no obstante, estas relaciones apresuradas no permiten que exista lealtad, lo que evita que el trabajo fluya adecuadamente y que se puedan superar obstáculos fácilmente. 2. División accionaria desigual. Si la persona que tuvo la idea ha estado trabajando en ella por un tiempo prolongado, cuando llega alguien que quiere vincularse lo lógico para muchas personas sería que el nuevo integrante tuviera menos acciones; no obstante, lo razonable sería establecer una división uniforme y equitativa. 3. No existe un líder. Cuando se inicia una empresa con conocidos, generalmente no se visualiza un potencial líder de la organización, lo que genera desorden y lleva a que las tareas no se hagan de la manera más eficiente. La clave es establecer roles definidos desde el principio para seguir un orden. 4. No pierda de vista el foco. Lo más importante es el desarrollo de la idea, la construcción del producto y, sobre todo, no dejar por fuera ningún detalle, ya que las distracciones pueden ser un enemigo fatal. Es clave que tenga en cuenta que en la parte inicial es crucial ¡Tenga cuidado! Las asociaciones apresuradas no permiten que se siembre la lealtad y el compromiso. FOTOS: ©2014 Shutterstock.com Julio de 2014 | 25
RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==