Coopidrogas Marzo 2021 | 25 resolver una queja o proponer un cambio en la exhibición— afianza su seguridad y compromiso. 8. Cuide el bienestar emocional. Los empleados también enfrentan estrés o cansancio. Brindar horarios flexibles o rotación de tareas mantiene el equilibrio entre trabajo y vida personal. 9. Celebre los logros en conjunto. Reconocer los resultados, grandes o pequeños, une al equipo. Una reunión breve o un mensaje de felicitación refuerzan la idea de que cada uno es parte importante del éxito. 10. Dé ejemplo de motivación. El líder marca el tono. Si el dueño o administrador muestra entusiasmo, empatía y compromiso, contagia al equipo esa misma actitud positiva hacia el trabajo y el cliente. Aunque muchas veces se asocia la motivación con el rendimiento, Gamboa aclara que no siempre la productividad depende de ella. “La gente cumple, esté o no motivada. Hay espacios donde se sobrevive y los equipos funcionan a pesar de sí mismos”, afirma con realismo. No obstante, advierte que cuando las personas se sienten cuidadas y valoradas, la eficiencia mejora de forma natural. “Debemos preocuparnos genuinamente por la gente. Cuidar a las personas no solo es un acto humano, sino una estrategia que sostiene a la organización en el tiempo”, concluye. Más allá de los incentivos o las metas, la motivación laboral es el reflejo del clima emocional y del sentido de propósito que se respira en la empresa. Escuchar, observar y crear entornos dignos no son solo prácticas de gestión, sino gestos de humanidad que, como anota Gamboa, convierten el trabajo en un espacio donde las personas pueden sentirse parte de algo más grande que su tarea cotidiana.
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