Coopidrogas-febrero-2024

58 | Febrero 2024 CULTURA proporciona contenido específico de los sabores locales de lugares de todo el mundo. Esta plataforma suministra información detallada sobre la historia, la preparación y la presentación de cada plato, acompañada de reseñas de usuarios y recomendaciones de los mejores sitios para probarlos. Fue precisamente esta organización la que recientemente publicó el ranking con los mejores panes del mundo, posicionando a nuestro pandebono en el segundo lugar, luego del Roti Canai preparado en Malasia. Obtuvo el segundo puesto con una calificación de 4,9 sobre 5, y fue la audiencia la encargada de dar este puntaje y el del resto de preparaciones que estaban en el top 50. Así, en su página web, Taste Atlas define al pandebono como “un pan tradicional colombiano que consiste en harina de yuca, queso y huevos. El pan tiene la forma de bagels o bolas que son un poco más grandes que las pelotas de golf. Por lo general, se sirve caliente con una taza de chocolate caliente al lado”. En la lista también se situaron otros amasijos colombianos como el pandeyuca, en el quinto puesto, con una calificación de 4,7; el pan de queso en el puesto 18 y la almojábana en el 46. DEL VALLE DEL CAUCA PARA EL MUNDO El pandebono es una preparación que, aunque es vallecaucana, se disfruta en una gran porción del territorio colombiano. Ya sea en forma de bola o de círculo con un agujero en el centro, con o sin bocadillo, es para muchos un manjar de dioses. Su historia se remonta a la primera vez que se preparó en manos de una mujer llamada Genoveva, dueña de la finca El Bono, ubicada en la vereda San José del Salado, corregimiento El Queremal del municipio de Dagua (Valle del Cauca). Fue así como tomó forma el popular pandebono. Sin embargo, como es una receta antigua, existen variaciones. Algunas fuentes hablan de yuca y otras de maíz, otras incluyen los dos ingredientes. “La receta tradicional del pandebono incluye ingredientes sencillos, pero fundamentales para su sabor característico. Entre ellos se encuentran el almidón de yuca, queso fresco, almidón de maíz, huevo, polvo de hornear, azúcar y sal. La mezcla se amasa hasta obtener una consistencia suave y homogénea, y luego se forman pequeñas bolas que se hornean hasta que adquieren su distintiva textura crujiente por fuera y esponjosa por dentro”, cuenta Sierra. LOS SECRETOS DETRÁS DE LA ALMOJÁBANA La historia dice que el término “almojábana” viene de la palabra al-mnuyabbana, que significa torta de queso y harina, y fue traída de Andalucía por los españoles, pero esto es solo una especulación; sin embargo, lo que sí se sabe es que este amasijo vio la luz en Colombia en el siglo XIX, específicamente en el municipio de Soacha (Cundinamarca). De acuerdo con la Alcaldía de Cali, en su sitio web, Pedro Collazos, uno de los dueños actuales de este lugar, afirma que en el siglo XIX pasaban por allí los arrieros que llevaban los insumos para hacer la vía férrea a Buenaventura. En esta hacienda doña Genoveva trituraba maíz en un pilón de madera y luego lo amasaba con queso sobre una canoa de piedra. Metía la masa a un horno de piedra de río que funcionaba con leña, y el olor atraía tanto a los arrieros que el sitio era parada obligada antes de continuar su viaje. Se cree que el término “almojábana” viene de la palabra al-mnuyabbana, que significa torta de queso y harina.

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