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Diciembre 2025 | 61 Coopidrogas Este platillo era protagonista en ceremonias religiosas y festividades que honraban la fertilidad y la abundancia. Con la conquista española, se produjo una fusión culinaria. Los colonizadores introdujeron ingredientes como cerdo, gallina y especias, que se incorporaron a la receta original, y surgió así una síntesis de sabores que caracterizan al tamal colombiano contemporáneo. De este producto se supo por primera vez en las crónicas La historia general de las cosas de la Nueva España, del religioso español Bernardino de Sahagún, quien lo describió como un envoltorio de masa de maíz consumido por los indígenas. Hoy en día este plato tradicional es un símbolo de identidad nacional y una expresión cultural del país. Restaurantes de alta cocina y puestos callejeros le rinden homenaje, reinterpretándolo y presentándolo de nuevas maneras, pero conservando sus raíces. PRODUCCIÓN El tamal requiere un proceso delicado y meticuloso para su elaboración. En el país existe toda una cadena productiva que se encarga de abastecer a los tamaleros durante el año, pero, particularmente para la época decembrina. Para Andrés Casanova, gerente de producción de Productos Alimenticios Villa del Rosario, la fabricación se triplica para la temporada navideña, al punto de tener que contratar personal de apoyo para sacar adelante la producción. El tamal era PROTAGONISTA en CEREMONIAS religiosas y festividades que honraban la FERTILIDAD y la abundancia. FESTIVAL DEL TAMAL La popularidad de este platillo ha llevado a tener una fecha de celebración especial. Se trata del Festival del Tamal en Bogotá que, normalmente, se realiza cada año a mediados de diciembre. Es organizado por el Instituto para la Economía Social (IPES) y reúne a restaurantes, puestos de comida y comerciantes de tamal de diversas regiones del país para ofrecer una amplia variedad de este plato en el marco de las festividades navideñas. Este festival se ha desarrollado en las principales plazas de mercado del país y otros puntos de la ciudad, convirtiéndose en una oportunidad para disfrutar de la gastronomía y la tradición colombiana. Han sobresalido desde recetas tradicionales, que han pasado de generación en generación, hasta innovadoras propuestas que reinterpretan la cocina contemporánea, asegura la directora del instituto, Diana Catalina Arciniegas González. Aunque la Navidad constituye la temporada de mayor consumo en el país, este platillo también es adecuado para los fines de semana, los bautizos, los matrimonios, los guayabos y hasta los desvares. Se estima que diariamente, tan solo en el centro del país, se cocinan cerca de siete millones de tamales.

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