revista-diciembre-2025

56 | Diciembre 2025 INNOVACIÓN & TECNOLOGÍA Fotos e ilustraciones: ©2025 SHUTTERSTOCKPHOTOS Entre la innovación y la regulación: el desafío en Colombia frente a la INTELIGENCIA ARTIFICIAL Con la incursión acelerada de la inteligencia artificial en el mundo, el país avanza en la discusión de dos proyectos de ley que buscan establecer un marco integral para el uso de esta tecnología, con atención especial en la protección de datos sensibles. ¿En qué consisten y cómo atañe al sector comercio y a las droguerías, en particular? La inteligencia artificial (IA) ya no es un concepto del futuro: es una herramienta cotidiana que, entre muchas posibilidades, empieza a transformar la manera en que se producen, se comunican y se venden bienes y servicios. En el mundo y en Colombia, su adopción avanza a un ritmo acelerado, lo que ha impulsado en el país una discusión legislativa y regulatoria para diseñar un marco normativo que garantice su uso ético y seguro. En ese contexto, Colombia discute dos proyectos de ley cuyos propósitos son establecer reglas claras sobre la implementación de esta tecnología, especialmente en lo que respecta al tratamiento de datos sensibles como la voz, la imagen o las huellas dactilares (biometría). Esta iniciativa complementa la Circular Externa 2 del 2024 de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), que ya fijó lineamientos para el manejo de datos personales en sistemas de IA. Más allá del ámbito tecnológico, la regulación toca de lleno al sector comercio, en el que cada vez más empresas utilizan IA para analizar hábitos de consumo, gestionar inventarios o personalizar la atención al cliente. En las droguerías, por ejemplo, la IA comienza a desempeñar un papel clave en la predicción de la demanda, la automatización de inventarios y la atención digital a los usuarios. La pregunta es ¿cómo aplicar la innovación sin poner en riesgo la privacidad de los ciudadanos? Expertos consultados coinciden en que el reto está en encontrar un equilibrio entre el avance tecnológico y la protección de los derechos de las personas. La clave, dicen, no es frenar la innovación, sino guiarla con ética, transparencia y responsabilidad.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==