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54 | Diciembre 2025 FAMILIA manera coherente como guías, sin etiquetas ni humillaciones, y a priorizar un ambiente emocional seguro. Montessori enseña que el niño construye su autoestima a partir de lo que escucha y observa en casa. Por eso, se promueven mensajes claros, firmes y amables; límites consistentes sin gritos; y oportunidades para que participen activamente en la vida cotidiana. También resalta la importancia de no destruir su identidad, sino invitarlo a aprender, por ejemplo, en lugar de decirle “eres desobediente”, expresar: “Hoy te costó seguir las instrucciones, vamos a intentarlo juntos”. DISCIPLINA CON AMOR Y FIRMEZA Estas ideas coinciden con otros enfoques contemporáneos de crianza respetuosa, como la disciplina positiva. Para la experta Pardo, la clave no está en evitar la corrección, sino en hacerla desde el amor y la calma. “Ser padre o madre implica respirar y recordar que estamos formando una vida con lo que somos y hacemos cada día. En este mundo acelerado y lleno de estrés, los niños viven rutinas de adultos, y eso reduce los espacios de juego, afecto y comunicación”, asegura. Dedicar tiempo de calidad, conocerlos y escuchar sus necesidalo que nos molesta; el amarillo, a pensar y respirar; y el verde, a actuar con calma y propósito. Esta herramienta evita castigos impulsivos o palabras de las que luego uno se arrepiente”, declara. Esto es lo que se conoce como disciplina positiva o con amor, “porque es una guía fácil de seguir, con ella podemos educarnos a nosotros y a nuestros hijos o estudiantes sin hacer uso de la violencia, ya que nos capacita para demostrarles nuestro amor incondicional; nos enseña a respetarlos y a inculcarles el respeto por sí mismos y por los demás; nos indica el modo de ser firmes sin necesidad de lastimarlos; y nos da consejos para evitar la permisividad y enfrentar la manipulación, ofreciendo a cambio un ambiente de confianza”, subraya María Mercedes de Kantorowicz, miembro de la Sociedad Adleriana de Psicología, en el prólogo del libro Disciplina con amor de Jane Nelsen, terapeuta infantil licenciada en California (Estados Unidos). ROMPER CON LOS MODELOS DEL PASADO La vida acelerada y las experiencias personales, asimismo, influyen en la manera de educar. “El afán del día a día ha llevado a muchos padres a reemplazar tiempo por regalos o paseos costosos. Algunos manifiestan: ‘Estoy con ellos todo el día’, pero en realidad solo comparten el mismo espacio, no experiencias significativas”, observa Pardo. Además, muchos adultos repiten patrones heredados. “A menudo escuchamos frases como ‘a mí me criaron con rejo y aquí estoy’. Sin embargo, eso no significa que ese modelo funcione. Cuando los padres reconocen sus propias heridas de des son pilares fundamentales de una crianza sana. “Corregir desde el amor no significa permitir todo, sino orientar sin enojo. Decir ‘no’ también educa, pero debe ser un no con sentido, no uno vacío o cargado de rabia”, precisa Pardo. La especialista recomienda a los progenitores aplicar estrategias que les permitan manejar sus emociones antes de reaccionar. Una de ellas es la técnica del semáforo, que utiliza en talleres familiares. “El color rojo invita a detenerse y reconocer El método MONTESSORI promueve MENSAJES claros y amables, así como límites consistentes sin GRITOS.

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