Coopidrogas diciembre 2024

64 | Diciembre 2024 FAMILIA Fotos e ilustraciones: ©2024 SHUTTERSTOCKPHOTOS Crianza positiva: más independientes y felices Con este tipo de educación se ha demostrado que educar desde el equilibrio entre el amor y la firmeza es posible y eficaz. Estas son algunas herramientas para encontrar el balance. Hablar de crianza no es fácil. Los tiempos cambian y los métodos también. Atrás quedó la equivocada creencia: “La letra con sangre entra”, que validaba prácticas de castigo corporal y humillante. Las costumbres fueron cambiando, así como los modelos de educar. Entonces, surge la pregunta: ¿se puede hacer mejor que antes? y la respuesta es: sí. En eso consiste la propuesta de la crianza positiva o respetuosa, centes, sin recurrir a la violencia: “Básicamente es sentido común y coherencia. Es la forma como a diario los padres o cuidadores refuerzan los comportamientos adecuados de una manera positiva sin recurrir a castigos físicos ni psicológicos. Se trata de educar y disciplinar en un entorno afectivo y comprensivo”. Su objetivo es fomentar el desarrollo integral de los niños, potenciando sus capacidades, valores y autoestima, y ayudándoles a resolver los conflictos de una forma pacífica y constructiva, para que en un futuro tengan herramientas emocionales que les permitan responder ante cualquier situación. Este enfoque se opone a aquellos basados en la autoridad o la permisividad excesiva, que han mostrado resultados negativos para el bienestar tanto del niño como de la familia. La crianza positiva se hizo popular en la década de los años 80 cuando la doctora en Psicología Educativa Jane Nelsen, de origen estadounidense, puso el tema sobre la mesa. “Hablar de educar sin castigos suele hacer que se disparen algunas alarmas. Hay padres convencidos de que no hay otra manera de marcar límites, que renunciar al castigo es abrir barra libre al comportamiento disruptivo. Muchas veces aluden a su supuesta eficacia para defender este ‘método’. Pero los resultados inmediatos a menudo son engañosos. en poner límites claros, concisos, ya no desde el castigo, sino desde el respeto y el amor. Así lo concibe este modelo pedagógico que ofrece recursos asequibles para alcanzar el equilibrio. Según la psicóloga de familia Paula Cecilia Gómez, la crianza positiva está definida como las prácticas de cuidado, protección y formación que posibilitan el desarrollo y el crecimiento saludable, tanto físico como mental, de las niñas, niños y adoles-

RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==