62 | Diciembre 2024 CALIDAD DE VIDA pensar en la pensión o la jubilación y, en vez de eso, adquirir deudas con altas tasas. También observó que la educación financiera es menor entre jóvenes, mujeres, personas con bajo nivel escolar, adultos mayores y desempleados, por lo que se ha comprobado que esta mejora la capacidad de ahorrar, invertir, hacer planes para el retiro, atenuar la vulnerabilidad económica y mejorar el bienestar de las personas y de las comunidades. De hecho, en el año 2020 se creó la Política Nacional de Educación Económica y Financiera, a la que instituciones públicas y privadas han buscado contribuir desde diferentes iniciativas. Al respecto, Paola Arias, directora de la Banca de las Oportunidades, sostiene que “es importante reforzar los conocimientos de educación financiera en niños, niñas, adolescentes y jóvenes para que tomen buenas decisiones y transformen su mentalidad, lo que llevará a que cambien sus hábitos y comportamientos desde temprana edad. Así como se habla de salud física y mental, es necesario empezar a abordar el tema de la salud financiera para que los jóvenes puedan manejar su dinero de manera informada, consciente y responsable para alcanzar sus sueños”. Por su parte, Daniela Konietzko, presidenta de la Fundación WWB Colombia, asegura que la educación financiera en los jóvenes es fundamental y prioritaria, por lo que se requieren iniciativas pedagógicas. Igualmente, el trabajo de producir cambios culturales les corresponde también a las instituciones educativas y al Ministerio de Educación Nacional, una inversión enfocada al futuro que llevará a que los jóvenes tengan una inclusión financiera y puedan acceder a productos y servicios que se adapten a sus necesidades. Desde los sectores público, privado y académico del país se tiene la responsabilidad de trabajar conjuntamente para cerrar las brechas en la sociedad, logrando una educación e inclusión financiera, mediante estrategias diversificadas en términos de población y género que acompañen a las personas desde edades tempranas, y mediante diferentes canales de comunicación. Los resultados de la investigación enfatizan en la urgencia de seguir desarrollando iniciativas para mejorar la educación económica y financiera en Colombia. En ese sentido y, conforme con información del Fondo de Garantías de Instituciones Financieras (Fogafín), “no solo se trata de calcular tasas de interés o saber matemáticas, porque la educación financiera es una actitud cultural. En países que tienen este concepto desarrollado las personas se preparan para el futuro, saben que deben tener un fondo de emergencia y que su prudencia en materia de endeudamiento debe tener una pauta”. De hecho, en su entidad se dieron a la tarea de crear un videojuego llamado Cash, el resurgir de los imperios (disponible en plataformas web, Android y iOS), para acercar a los jóvenes de entre 14 y 19 años a los conceptos clave de esta materia, lo que les permitirá entender por qué ahorrar es indispensable para mejorar la calidad de vida y superar los niveles de pobreza mientras se divierten. “Más que ofrecer productos financieros desde el sector bancario, buscamos generar iniciativas disruptivas y diferentes, como este videojuego, con el fin de enseñarles a las personas que sí es posible ahorrar y tomar buenas decisiones, independiente del nivel de ingresos. El ahorro debe estar por encima de todo, ya que es el primer paso para comenzar a tener buenos hábitos financieros”, añade José Alejandro Guerrero, presidente del Banco W. Conviene tener un fondo de emergencia y prudencia en materia de endeudamiento.
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