Coopidrogas diciembre 2024

34 | Diciembre 2024 ABECÉ DE LA FARMACIA macro que tiene que ver con las finanzas del sistema. En el caso de Colombia, es un sistema de salud desfinanciado, que no está permitiendo que haya un flujo de recursos para que estén a disposición de los pacientes los servicios, los tratamientos y los medicamentos. “Adicionalmente, y eso es lo que llaman desabastecimiento, hay unas moléculas que no se consiguen en el país y uno pudiera pensar que algún fabricante no va a tener mucho interés de comercializar o tener un producto acá con esas dificultades en pago y flujo de los recursos”, complementa. Sin embargo, el factor más crítico en Colombia frente a este asunto se deriva de haber permitido que en una droguería o en una farmacia se tengan los dos canales, el comercial y el institucional, porque esto es un caldo de cultivo para la corrupción, considera Camargo Quintero, quien recuerda que esta propuesta nació solo para aquellos lugares donde no se pudiera tener droguería intrahospitalaria o que son muy lejanos y apartados, y que la propia Superintendencia Nacional de Salud ha encontrado irregularidades en la entrega de fármacos en aquellas que prestan los dos servicios. Incluso, algunos han llevado a cabo plantones frente a Minsalud para visibilizar la realidad que viven y hacer ver que “sería muy indolente pretender financiar el sistema a costa de pacientes fallecidos, muy doloroso”, dice Salazar. Una adecuada lectura de la problemática es también la de Asocoldro, que reúne 6.100 asociados en el país. Considera importante que el Invima empiece a generar una cultura de menos restricción y más eficiencia, eficacia y efectividad en el momento de otorgar los permisos de registros sanitarios; originar con otros países la importación de materias primas que se necesitan para la fabricación de los compuestos activos de unos medicamentos que ya están identificados por parte de Minsalud; y prohibir, sobre todo, que en una droguería se dispensen medicinas de uso institucional y comercial, porque es difícil practicar un control de cómo están haciendo su ejercicio. “Estamos trabajando con la Asociación de Industrias Farmacéuticas en Colombia (Asinfar) y con la Asociación Colombiana de la Industria Farmacéutica (Ascif) e involucrando a la academia para llevar un proyecto o solicitarle al Congreso que se prohíba esta práctica y que si un empresario quiere dedicarse a ser operador logístico, sea operador logístico para entregar fármacos de uso institucional; pero, si se quiere dedicar a la comercialización o venta de medicamentos o dispositivos médicos, efectúe solo esto, porque seguir permitiéndoles ambas cosas es un error”, resalta Camargo. En tanto, el Invima anunció la puesta en marcha de planes de acción como la organización, junto con Minsalud, de mesas de trabajo con productores, titulares, pacientes y EN BUSCA DE SOLUCIONES Ante el déficit y la carestía de medicinas, los pacientes han hecho ingentes llamados a una solución, han pedido analizar a fondo la situación y tomar medidas urgentes. El INVIMA es un actor clave para GENERAR una cultura de EFECTIVIDAD al otorgar permisos SANITARIOS.

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