32 | Diciembre 2024 ABECÉ DE LA FARMACIA ¿Por qué la escasez y el desabastecimiento de medicamentos? La dificultad para adquirir algunos medicamentos, desde el acetaminofén hasta moléculas muy especializadas, preocupa al mundo, principalmente a los pacientes. Este es el panorama. Los hospitales de Estados Unidos informaron problemas con el suministro del ibuprofeno líquido; en el Reino Unido, con las terapias de reemplazo hormonal; en México, con medicinas para pacientes crónicos, y se han activado los protocolos porque la falta de algunos medicamentos en zonas rurales y urbanas parece ser una constante en Asia, Europa, América y otras regiones del planeta. Esta es una radiografía que visibiliza un artículo del Foro Económico Mundial sobre la carencia o disminución temporal de fármacos que, en algunos casos, toca los linderos del desabastecimiento, es decir, una ausencia total y que se alarga en el tiempo, con las consecuencias que de ello se derivan para los pacientes. En Colombia, el panorama no es menos alarmante. Se ha vuelto recurrente que las personas salgan de las farmacias dispensadoras con un “documento como soporte de pendientes”, lo que significa que no le fue entregada determinada medicina o, en otros casos, con un simple “este no está”, sin importar qué tan urgente sea. De esa lista forman parte el acetaminofén, el carbonato de irreparables, ya que estas condiciones avanzan de manera progresiva y los desenlaces son, en muchos casos, fatales”, asevera Diego Gil, director de la Federación Colombiana de Enfermedades Raras (Fecoer). Incluso, la Asociación Colombiana de Psiquiatría ha llamado la atención sobre los peligros que conllevan la escasez y el desabastecimiento. “La suspensión de los medicamentos acarrea una gravedad en los pacientes”, precisa en un comunicado a la opinión pública, en el que insta al Ministerio de Salud y Protección Social (Minsalud) y al Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) a resolver esta situación calcio, la pregabalina para el dolor neuropático, el cloruro de potasio, antibióticos como la amoxicilina, algunos anticonceptivos e, incluso, fármacos para tratar la hipertensión o el colesterol alto. Esa misma realidad viven los pacientes con enfermedades huérfanas, que son crónicas y debilitantes, y requieren esquemas de terapias muy precisos y estrictos. “Los daños ocasionados por la falta de acceso a los tratamientos son
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