Diciembre 2023 | 69 Coopidrogas A principios del año 2022, los usuarios de la famosa red social TikTok hicieron viral un video corto sobre una mujer cuya familia le ofreció una fiesta sorpresa en la que el cartel principal exclamaba: “Mi primer divorcio”. Desde entonces, las redes se han inundado de imágenes de festejos similares, en los que muchos se dan la libertad de tomarse su ruptura matrimonial con más humor y desenfado de lo que, hasta hoy, se acostumbraba. Por aquel entonces se promovió multitudinariamente el hashtag #DivorceParty, que acumuló más de 60.000 publicaciones en la plataforma Instagram con fotografías de pasteles, decoraciones y juergas dedicadas a celebrar el divorcio. “Habíamos oído hablar de este tipo de eventos antes, pero, hasta el último año, nunca nos había llegado ninguna solicitud. Sin embargo, recientemente se ha puesto de moda”, afirma Marta Odériz Balaguer, fundadora de la agencia madrileña Kubalu Events, que incluye este servicio como parte de su oferta de negocio. DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA Lo cierto es que esta clase de acontecimientos ya sucedían con cierta frecuencia mucho antes de que hicieran de ellos un fenómeno viral. En el 2008, la autora Christine Gallagher publicó en Los Ángeles el libro El manual de la fiesta de divorcio (por su traducción al español), un ensayo en el que se propone una importante vuelta de tuerca a la forma más convencional de asumir las rupturas matrimoniales. Según Gallagher, cuando se inicia este proceso, “las personas pueden sentirse solas y estigmatizadas, y vivir un largo trámite legal. La realización de un acto festivo compensa eso y permite lidiar con el lado emocional. Una noche no soluciona los problemas, pero es un gran paso. La reunión es una manera de sacarlo todo a la luz, a la vez que los amigos ayudan a sobrellevar esa difícil etapa de la vida”. Así, convencidas de la premisa de la escritora, celebridades del calibre de Madonna se convirtieron en las primeras en acoger la propuesta dándole un significado diferente a sus separaciones. En el 2009, la “reina del pop” contrató una recepción en uno de los lujosos hoteles de la cadena Ritz-Carlton, con el propósito explícito de festejar su reciente rompimiento con el cineasta británico Guy Ritchie. Luego vino la estrella Katy Perry, quien tras divorciarse del cómico británico Russell Brand, en el 2012, organizó junto con sus amigos una fiesta que duró todo un fin de semana y coincidió justamente con la fecha del que habría sido su segundo aniversario de boda. Uno de los ejemplos más llamativos fue el de la pareja de músicos Jack White y Karen Elson. Un buen día, sus seres queridos recibieron una invitación para asistir a una reunión con el siguiente motivo: “En honor de todo el tiempo compartido ofrecemos una fiesta. Una velada en Nashville para reafirmar nuestra amistad y celebrar nuestro Celebridades como MADONNA y Katy Perry realizaron FIESTAS de divorcio a las que acudieron su círculo CERCANO. Símbolo de LIBERACIÓN Según los expertos, tras un rompimiento, los hombres tienden a adoptar una posición a la defensiva que les impide asimilar con desahogo la situación, por lo que la cultura de la celebración del divorcio se ha reproducido con mayor aceptación entre la población femenina, que ve en este ritual un símbolo de su liberación cultural. Para Rosalía Álvarez, psicoanalista de pareja y familia, “son cada vez más las mujeres que se animan a contar que no son felices, a decir ‘basta’ a los maltratos que viven. Supongo que este festejo es más extenso en ellas porque simboliza muchas más cosas que estar con otro proyecto u otra apertura, sobre todo, si se comparan con nuestras madres o abuelas, que no se hubiesen animado nunca a darle un carácter festivo a este hecho y mucho menos se permitirían expresar ‘hasta acá llegué’”.
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