Coopidrogas-diciembre-2023

60 | Diciembre 2023 FAMILIA quiere consolidar o reforzar en su hijo o hija, es idóneo para reflejarlo de tal manera que él o ella pueden percibirlo como una forma adecuada, usual y efectiva de enfrentar situaciones que se salen de nuestro control o no resultan como esperay mejora, haciendo uso de los recursos personales, psicológicos y emocionales; así como promover en los hijos su capacidad de introspección, validación emocional y perspectiva, y no invalidar, bajo ningún motivo, el que sientan malestar, rabia o tristeza por manifestar frustración. Para la psicóloga Osorio Blandón, es también con el ejemplo y desde la infancia que se logra el aprendizaje en temas como la tolerancia a la frustración, entendida como la capacidad de afrontar dificultades, obstáculos y fracasos que se presentan en la vida cotidiana, la cual puede verse afectada por la inmediatez. Si satisfacemos todas sus necesidades y deseos, sin esfuerzos o responsabilidades, les transmitimos un mensaje acerca de la facilidad para obtener las cosas, “lo que, a su vez, posiblemente, propicie el desarrollo de actitudes egocéntricas, mos”, explica la psicóloga Carvajalino, quien, adicionalmente, es especialista en trastornos emocionales y fundadora de Psycodiagnosis. Se requiere, igualmente, saber reorganizarse y ver los sucesos como oportunidades de crecimiento Buenos hábitos “La buena noticia es que tanto la tolerancia a la frustración como la gestión emocional, la autonomía, la autoestima y la autoeficacia se pueden entrenar y mejorar”, dice la psicóloga María Camila Osorio Blandón, quien aconseja: • Establecer normas y límites claros y coherentes para regular el comportamiento de los hijos, así como las consecuencias de su cumplimiento u omisión. Estos deben ser consensuados, explicados con claridad y respeto, y aplicados con firmeza y flexibilidad, según cada situación. • Impulsar una participación activa en las tareas domésticas, escolares y sociales, asignándoles responsabilidades acordes a su edad y capacidad, orientándolos en el momento en que lo precisan, pero dejándoles un margen para que actúen con autonomía e iniciativa. Con esto promueven su autoestima, autoconfianza y sentido de pertenencia. • Estimular su curiosidad, creatividad y pensamiento crítico, con un aprendizaje continuo, lo que favorece su inteligencia, imaginación y capacidad de adaptación. • Fomentar un diálogo abierto y respetuoso, en el que escuche sus opiniones, sentimientos y necesidades con interés, y, a la vez, exprese los propios con sinceridad y afecto, con el fin de encontrar puntos en común y soluciones pacíficas ante desacuerdos. Así se les ayuda a desarrollar su comunicación, empatía y convivencia. • Definir una rutina familiar con espacios para el trabajo, el ocio, el descanso, el cuidado personal y la convivencia familiar. Priorizar el tiempo de calidad con los hijos, en el que se lleven a cabo actividades lúdicas, educativas o culturales que fortalezcan el vínculo afectivo y el desarrollo integral.

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