0259 Coopidrogas Agosto 2025 - BAJA

Agosto 2025 | 61 Coopidrogas Estar en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO permite reconocer no solo lo que se hereda del pasado, sino también apreciar lo que se tiene en el presente y, de paso, ser una fuente de inspiración para generaciones futuras. Latinoamérica ha hecho su aporte cultural a este listado en cuanto a arquitectura se refiere, ya que, mediante la postulación de series de inmuebles o edificaciones individuales y el cumplimiento de los requisitos para pertenecer a este, ha logrado que varias de sus construcciones sean declaradas obras con carácter excepcional y alcance universal. En este selecto grupo se destacan tres autores. El primero es el arquitecto brasilero Oscar Niemeyer, con varios edificios que componen el conjunto urbano Pampulha, ubicados en la ciudad de Belo Horizonte (Brasil). Específicamente se trata de un casino, una sala de bailes, un club náutico, una iglesia (Francisco de Asís) y una galería de arte, que fueron construidos en la década de los 40. Otro es el ingeniero civil de origen uruguayo Eladio Dieste, con la iglesia de Atlántida, su campanario y el baptisterio subterráneo. Y, por último, el arquitecto mexicano Luis Barragán, con la Casa Estudio que, según la Fundación de Arquitectura Tapatía Luis Barragán S. C., “se trata del único inmueble individual en América Latina que ha obtenido tal distinción”. Y aunque Colombia no forma parte todavía de este reconocimiento, está muy cerca de inscribir una joya de su identidad cultural en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Se trata de una serie de obras del reconocido arquitecto Rogelio Salmona, cuyas formas de ladrillo, integración con el paisaje y visión humanista de la arquitectura han marcado la historia urbana del país. EL LEGADO DE SALMONA, CAMINO AL PATRIMONIO Cualquier transeúnte desprevenido que haya recorrido las calles bogotanas probablemente se ha encontrado con obras del arquitecto Rogelio Salmona. Solo basta pasar por la plaza de toros La Santamaría y a su costado ver un complejo de apartamentos llamado Residencias El Parque, que, con su imponente tamaño, se compenetra perfectamente con un paisaje que contrasta lo verde del bosque con lo urbano, enriqueciendo la visual del lugar. O, simplemente, terminar sumergido en una experiencia que va más allá de los libros cuando se visita el parque y biblioteca Virgilio Barco, una edificación que establece “la interacción entre el suelo, las montañas y el cielo”, de acuerdo con un documento de la UNESCO. Las sensaciones que generan estos recintos podría ser una experiencia compartida con el mundo si se consigue que estas dos obras, junto con el edificio del Archivo General de la Nación y el de posgrados de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia, entren a la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Hasta el momento, siete edificaciones de este arquitecto fueron presentadas y aceptadas en la Lista Indicativa del ente internacional, así estas obras quedaron como candidatas para ingresar a la Lista de Patrimonio Mundial. La propuesta, desarrollada desde el 2021, es un apasionante trabajo realizado entre CORTESÍA FUNDACIÓN ROGELIO SALMONA - FOTO: CRISTHIAN SAINEA Residencias El Parque y Plaza de la Santamaría, en Bogotá.

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