Agosto 2024 | 63 Coopidrogas Cripta de los Capuchinos, en Viena, donde enterraron a la dinastía de los Habsburgo. Estatua de la emperatriz Isabel de Austria y reina de Hungría, en Budapest (Hungría). En 1867, Francisco José I e Isabel fueron coronados como reyes de Hungría en la iglesia de Nuestra Señora de Budapest. En 1889, uno de sus hijos, el archiduque Rodolfo de Habsburgo, se suicidó y este suceso le causó otro gran luto a Isabel a tal punto que solo vestía de negro y no permitió que la retrataran o fotografiaran su rostro nunca más. AÑOS TURBULENTOS Conforme con información del libro La emperatriz reacia: una biografía de la emperatriz Isabel de Austria, de Brigitte Hamann (2011), en medio de sus batallas personales, Sissi se convirtió en un símbolo de inspiración y belleza para su pueblo. Ayudada por sus viajes por Europa se estableció como una defensora de la diplomacia, un puente entre naciones y una voz para los oprimidos. No obstante, con el pasar de los años su comportamiento se volvió cada vez más errático e impredecible. Además de sus travesías como escape de sus tristezas y en beneficio de su bienestar mental y emocional, se obsesionó con su apariencia física, por lo que tenía extensas y excéntricas rutinas de belleza y de ejercicio. Así también fortaleció su amor por la equitación y la poesía. ca siguió gobernando y generando alianzas para el beneficio de su reino. El Imperio austrohúngaro se debilitó debido a los separatismos que causaron la Primera Guerra Mundial. Francisco José murió el 21 de noviembre de 1916 y fue sepultado en la misma iglesia, junto a su esposa Isabel y su hijo Rodolfo. Su muerte y la división de su imperio representan en la actualidad el inicio de la Europa contemporánea. Durante sus últimos años de vida siguió viajando, se compró un barco de vapor para recorrer el mar Mediterráneo, entre otros lugares. Finalmente, en 1898 fue apuñalada y asesinada por un anarquista italiano en Ginebra. Murió a los 60 años y su cuerpo fue trasladado a Viena en un gran cortejo fúnebre; fue sepultada en la iglesia de los Capuchinos. Francisco José I vivió una profunda tristeza luego de la muerte de Isabel; sin embargo, por los álgidos momentos políticos de la époLa EMPERATRIZ destacó por ser una mujer CULTA y adelantada a su época por sus ideales POLÍTICOS. Foto: GEERT VAN KEYMOLEN Foto: TSVETELINA DYANKOVA Foto: TSVETELINA DYANKOVA
RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==