Coopidrogas Agosto 2024

62 | Agosto 2024 PERSONAJE Isabel y Francisco José I, reyes de Hungría. Odontología real Según datos publicados en la Revista Internacional Historia Dental (2020), aquí hay algunas curiosidades y hechos interesantes sobre la sonrisa y dentadura de Isabel, la emperatriz: • Aunque Isabel era conocida por tener labios muy rojos y una sonrisa dulce, nació con dos dientes y este suceso, en su momento, fue interpretado como un buen augurio para algunos y para otros como uno muy malo. Se conoce que dos fragmentos de sus dientes se exhiben en ciertas ocasiones en el antiguo palacio imperial de Sissi, ubicado en el centro de Viena. • Según la obra Crónicas odontológicas de los reyes de Francia y de la dinastía napoleónica, de Xavier Riaud, cuando Sissi se casó con el emperador Francisco José, quien también era su primo, fue humillada por su suegra Sofía, quien controlaba todo en el palacio. Uno de sus métodos de afrenta consistía en pedirle que se cepillara los dientes antes de cualquier aparición pública y Francisco José le agradecía esto a su madre: “Gracias a ti, sus dientes se han vuelto completamente blancos y se ha vuelto adorable”. De acuerdo con registros históricos de Viena, se sabe que el dentista de la emperatriz Sissi se llamaba Levi Spear Burridge, quien también lo fue de la familia Rothschild, del rey y la reina de Nápoles, y del papa Pío IX. Se conoce que entre sus tratamientos dentales se empleaban las coronas. • En sus múltiples viajes llevaba consigo a su médico de confianza y su botiquín médico, que contenía salvia. De ese elemento se pensaba en ese momento que proporcionaba beneficios para la salud dental, como el control de halitosis, úlceras bucales y dolor de muelas, gracias a sus propiedades antisépticas y antiinflamatorias. El kit también incluía una mezcla agria de éter y opio para uso tópico en cualquier dolor de muelas o mucosa bucal. Sofía esa no era una buena elección. Por su parte, Isabel tampoco fue feliz con esa propuesta, pero no tuvo más opción que aceptarla y en 1854 se desposaron. Así, Isabel se convirtió en emperatriz a los 16 años. Según Tovar, la nueva emperatriz no encajaba con los deberes e imposiciones de la aristocracia austriaca. Nunca se amoldó y hasta el final de sus días intentó huir de ese ambiente protocolario y conservador que le causó múltiples dolores de cabeza, náuseas y episodios nerviosos y depresivos. La unión matrimonial fue organizada con fines políticos, lo cual también ocupó a Isabel con muchas responsabilidades como gobernante y marse durante un viaje con Isabel, lo cual causó una de sus grandes depresiones, dado que ella se culpó por lo sucedido. La emperatriz trató de calmar su espíritu embarcándose en viajes por Europa y África. Sus ideales políticos liberales para la época no le gustaban a su suegra, sumado a la prematura muerte de la hija primogénita de la pareja, por lo que Sofia se encargó de la educación de los hijos, alejándolos de Isabel. mujer, pero también la llenó de expectativas indeseadas. Tovar sostiene que ella luchó toda su vida contra la depresión y la ansiedad, siempre persiguió el anhelo de libertad que llamaba a su espíritu. El matrimonio tuvo cuatro hijos: Sofia Federica de Austria (1855), Gisela de Austria (1856), Rodolfo de Habsburgo (1858) y María Valeria de Austria (1868). La primogénita murió a los dos años, luego de enferFoto: WORLD OF STAMPS

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