Coopidrogas Agosto 2024

Agosto 2024 | 13 Coopidrogas Dentro de ese panorama, las patologías cardiovasculares causan la mayoría de los decesos por ENT (17,9 millones de personas cada año), seguidas del cáncer (9,3 millones), las afecciones respiratorias crónicas (4,1 millones) y la diabetes (2,0 millones, incluidos los fallecimientos por nefropatía diabética). Si bien son múltiples los factores que incrementan el riesgo de ENT, la alimentación poco saludable y el elevado consumo de sal aparecen en lugares importantes, a los que se suman el consumo de tabaco, la inactividad física, la ingesta nociva de alcohol y la contaminación atmosférica, indican la OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). El impacto es tal que 1,8 millones de defunciones anuales se relacionan con un consumo excesivo de sal/ sodio, señala el Estudio sobre la carga global de enfermedades 2019 (Instituto de Medición y Evaluación de la Salud, IHME, por su sigla en inglés), y junto con otras costumbres, como comer muy poca fruta o preferir alimentos ultraprocesados, tiene que ver con 7,94 millones de muertes. RIESGOS ELEVADOS Definitivamente, el principal problema derivado del abuso en la ingesta de sal es el aumento en el riesgo de sufrir de hipertensión. Solo en las Américas, se estima que entre el 20,7% y el 56,4% de la población adulta de 30 a 79 años es hipertensa. La presión arterial no controlada, también conocida como hipertensión resistente, “es un factor de riesgo principal de morbilidad y muertes asociadas con patologías cardiovasculares en todo el mundo”, dice el cardiólogo preventivo Luke Laffin, codirector del Centro de Trastornos de la Presión Arterial de la Cleveland Clinic. Por ello, además de los medicamentos formulados por su médico y de seguir el tratamiento al pie de la letra (adherencia terapéutica), el doctor Laffin destaca los cambios en el estilo de vida, que pueden ayudar a reducir los niveles de presión arterial, y esto incluye comer de manera saludable, por ejemplo, siguiendo una dieta mediterránea centrada La historia de la sal es muy antigua, documentada desde la época del emperador chino Huangdi (2670 a. C.); en el mundo occidental data del Antiguo Egipto, cuando faraones como Tolomeo II la utilizaron con el objetivo de preservar los alimentos. Sin embargo, fueron los romanos quienes explotaron, en gran medida, este mineral, y muchas de sus ciudades fueron construidas en torno a las salineras, e incluso senadores o patricios romanos pagaban a sus legionarios con este producto, costumbre que se conoció como salarium, del que vendría posteriormente el término salario. Al ser la sal esencial para conservar alimentos como carnes o pescados, también se fue convirtiendo en elemento fundamental para darles sabor a las comidas, y su uso creció de manera exponencial de generación en generación, tanto que, actualmente, se considera un componente casi que omnipresente en la cocina mundial y, en especial, en los alimentos procesados y ultraprocesados. De ahí nace el creciente impacto para la salud, a la par con iniciativas que buscan promover una ingesta moderada, casi imperceptible, opuesta a la de hoy. Un poco de HISTORIA La META es lograr que la INGESTA de sal esté por DEBAJO de los 5 gramos.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==