Abril 2025 | 61 Coopidrogas Si alguna vez ha soñado con explorar las profundidades del océano en un submarino futurista, viajar al centro de la Tierra o conquistar el espacio en un cohete, debe saber que alguien imaginó todo eso mucho antes de que la ciencia lo hiciera posible. Julio Verne, el “padre de la ciencia ficción”, escribió historias de aventuras extraordinarias y predijo con asombrosa precisión tecnologías que hoy son una realidad. Julio Verne nació el 8 de febrero de 1828 en Nantes (Francia), en una familia acomodada. Su padre, Pierre Verne, era abogado y esperaba que su hijo siguiera sus pasos. Sin embargo, desde pequeño, Julio se sintió fascinado por los relatos de exploradores y navegantes que zarpaban desde el puerto de su ciudad natal. Su imaginación volaba con historias de travesías por mares desconocidos y tierras inexploradas, lo que despertó en él un profundo deseo de aventura. Su madre, Sophie Allotte de la Fuÿe, fomentó en él el gusto por la literatura, leyéndole cuentos y narraciones de viajes. A los 11 años, llevado por su espíritu aventurero, intentó escaparse de casa y embarcarse en un navío rumbo a la India. El plan fracasó cuando su padre lo descubrió y lo trajo de regreso, imponiéndole un severo castigo y una lección que marcaría su vida: “Solo viajarás con la imaginación”. A partir de entonces, Verne comenzó a canalizar su sed de exploración mediante la lectura y la escritura, devorando obras de autores como Daniel Defoe y Jonathan Swift, cuyos relatos fantásticos dejaron una huella imborrable en él. DESPERTAR LITERARIO Siguiendo el mandato familiar, Verne estudió derecho en París. Pero, en lugar de las leyes, se sumergió en la vida cultural de la capital francesa, rodeándose de escritores y científicos. La literatura comenzó a atraparlo por completo y pronto empezó a escribir teatro y relatos cortos. No obstante, su camino no fue fácil: sus obras iniciales pasaron desapercibidas y tuvo que trabajar como agente de bolsa para mantenerse. Sin embargo, la fortuna le sonreiría pronto. En 1862, conoció a Pierre-Jules Hetzel, un influyente editor que fue clave en su carrera. Hetzel, un visionario de la industria editorial, quedó impresionado con el manuscrito de Cinco semanas en globo, una novela que combinaba aventuras con datos científicos precisos. Convencido del talento de Verne, no solo publicó el texto en 1863, sino que también le ofreció un contrato a largo plazo para escribir una serie de novelas que formarían parte de los Viajes extraordinarios. “La relación con Hetzel fue más que una simple sociedad editorial: el editor actuó como mentor y guía, ayudando a Verne a pulir su estilo y a estructurar sus relatos con un equilibrio entre entretenimiento y educación. Hetzel, asimismo, impuso exigencias y restricciones, instando a Verne a enfatizar la ciencia y la exploración en sus escritos”, afirma Juan Restrepo, historiador y profesor de literatura. Gracias a este apoyo, Verne publicó algunos de sus títulos más icónicos, que lo consolidaron Habitación de Julio Verne en Amiens. En Nizhny NOVGOROD (Rusia) se encuentra la ESCULTURA en bronce de un GLOBO dedicada a Julio VERNE. Foto: LACROIX CHRISTINE Foto: NADEZHDA BOLOTINA
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